Entre el ochenta y el noventa por ciento de los nuevos productos alimenticios que se lanzan al mercado cada año fracasa. Por ello, cada vez se hace más imprescindible disponer de herramientas que detecten e integren las demandas de los consumidores en el diseño de nuevos productos alimenticios para garantizar su éxito en el mercado.

Las empresas de alimentación necesitan innovar para aumentar su competitividad, en un mercado en el que los consumidores reclaman novedades frecuentes en el lineal. Estas innovaciones deben responder a sus necesidades, preferencias y expectativas para lograr posicionar sus productos con éxito frente a los de sus competidores.

El riesgo de lanzar nuevos alimentos

Solamente el 29% de las innovaciones lanzadas al mercado en 2015 tuvieron éxito. Y en concreto, la industria alimentaria se enfrenta a un altísimo porcentaje de fracaso, entre el 80% y el 90%, en el lanzamiento de nuevos productos. Para conocer con anterioridad cuál va a ser el grado de aceptación del consumidor y poder minimizar los potenciales efectos de rechazo, las empresas de alimentación cuentan con las técnicas sensoriales y de investigación. En este sentido, estas técnicas resultan de gran interés para mejorar la formulación de productos o diseñar otros nuevos.

La aplicación del análisis sensorial de las propiedades organolépticas —apariencia, olor, aroma, textura y sabor— de un alimento es uno de los métodos más eficaces actualmente para asegurar la aceptación de un producto por el mercado. Gracias a su empleo, podemos conocer las percepciones del consumidor sobre un producto y el grado en el que éstas influyen en sus decisiones de compra.

“La empresa alimentaria puede conocer la posición que su producto ocupa respecto a la competencia y descubrir cómo despertar el interés de los consumidores, adaptando el producto a la realidad del mercado; no sólo durante el lanzamiento, sino también a lo largo de toda su vida comercial”, explica María Mar Lorente, técnico de proyectos de análisis sensorial en Consumolab, centro AINIA dedicado a la investigación y estudio de preferencias de consumo. Por ello, la investigación sensorial y del consumidor está reconocida como una disciplina clave que abarca diferentes metodologías, para guiar el proceso de innovación y hacer más fácil la comunicación y la interacción entre las diferentes áreas de la empresa (calidad, marketing, I + D).

El curso online La innovación de producto a través del análisis sensorial y la investigación del consumidor, organizado por Consumolab, tiene como objetivo aumentar la formación de los profesionales de las industrias alimentarias, facilitando la toma de decisiones relacionadas con el lanzamiento de nuevos productos con mayor rigor. En este sentido, María Mar Lorente resalta que en la primera edición, celebrada el pasado año y en la que participaron empresas destacadas de diferentes sectores como snacks, bodegas, panificadoras, empresas de ingredientes y distribución comercial, “el 100% de los participantes indicaron estar satisfechos con los objetivos del curso, el 93% con el programa planteado y un 86% con la organización”.

Los contenidos, impartidos por expertos profesionales en análisis sensorial e investigación del consumidor, incluirán entre otros aspectos: atributos sensoriales y su percepción por el consumidor, evaluación de la vida útil e innovación de producto, métodos con jueces analíticos y con consumidores, bases del análisis sensorial (jueces, muestras y ambiente), planificación de un estudio sensorial, tratamiento de datos y análisis de resultados, así como la realización de casos prácticos que reflejan problemas reales de las empresas y su resolución de manera eficaz.

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El análisis sensorial, clave en el diseño de nuevos alimentos. Foto AINIA
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Cada vez se hace más imprescindible disponer de herramientas que detecten e integren las demandas de los consumidores en el diseño de nuevos productos alimenticios para garantizar su éxito en el mercado.
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