El cocinero vasco Juan Mari Arzak recibió ayer, en la ciudad gallega de Santiago, el Premio Nacional de Gastronomía Lola Torres, un galardón otorgado por la Fundación Amigos de Galicia con la colaboración del Concello do Grove y la Dirección Xeral para el Turismo de Galicia. En el acto de entrega, en el que también […]

El cocinero vasco Juan Mari Arzak recibió ayer, en la ciudad gallega de Santiago, el Premio Nacional de Gastronomía Lola Torres, un galardón otorgado por la Fundación Amigos de Galicia con la colaboración del Concello do Grove y la Dirección Xeral para el Turismo de Galicia.

En el acto de entrega, en el que también intervino el presidente de la Real Academia Española de Gastronomía, Rafael Ansón, Arzak recordó emocionado que el premio le recuerda a su madre “que salió de un caserío de la Euskadi profunda para servir con 14 años y que se casó y ya siempre estuvo en la cocina».

Valoración de la cocina gallega

En relación a la cocina gallega, que el cocinero donostiarra considera como “el porvenir de España”, lamentaba sin embargo que “el marisco gallego, al ser el mejor del mundo, no deja ver la maravillosa cocina tradicional de los pueblos de Galicia, como el caldo gallego, el lacón con grelos o los chocos». Unos platos que en su opinión, destacan «por su exquisito sabor y la calidad de los productos» de la zona.

Respecto a su propia propuesta gastronómica, declaraba que «la cocina de Arzak es de autor, todos los platos están hechos allí, son el resultado de investigación, evolución y vanguardia, y son totalmente vascos, con los pies en las raíces», asegurando que no cree en absoluto en la llamada globalización de la comida.

Un premio con historia

El Premio Nacional de Gastronomía Lola Torres nació en el municipio de O Grove (Pontevedra), por iniciativa de la Fundación Amigos de Galicia con la colaboración del Concello do Grove y la Dirección Xeral para el Turismo de Galicia y se otorga en honor a Lola Torres, una hostelera de esta localidad de que destacó por su decidida defensa de la cocina tradicional gallega.

En la presente edición el jurado decidió la designación de Juan Mari Arzak en reconocimiento a los méritos acumulados en lo relativo a su tradición familiar, sus vinos, la investigación culinaria, su equipo de profesionales y el esfuerzo realizado por difundir la gastronomía.