Un análisis de casi 1650 muestras de aceite de oliva recogidas en Eslovenia durante 27 años ha identificado cambios significativos en la composición química de los aceites, asociados al aumento de las temperaturas en este periodo.
Así lo recoge la revista especializada estadounidense Olive Oil Times en un reciente artículo firmado por Paolo DeAndreis, que muestra que una investigación, Impact of meteorological conditions on fatty acid composition and isotopic signatures in Slovenian extra virgin olive oil: A long-term study (Impacto de las condiciones meteorológicas en la composición de ácidos grasos y las firmas isotópicas en el aceite de oliva virgen extra esloveno: un estudio a largo plazo), publicada en la revista científica Food Chemistry, reveló que los aceites de oliva producidos en años más cálidos tendían a contener menos ácido oleico y más ácidos linoleico y palmitoleico.
Aumento de las temperaturas y composición del aceite de oliva
El equipo de investigadores —eslovenos, italianos y españoles— comparó los perfiles anuales de ácidos grasos con indicadores meteorológicos clave y la temperatura resultó ser una de las variables más estrechamente relacionadas con los cambios observados. El equipo también examinó las variaciones naturales de los isótopos de carbono, oxígeno e hidrógeno presentes en los aceites, variaciones que pueden conservar información sobre las condiciones ambientales en las que se cultivaron las aceitunas.
Uno de los interrogantes principales que plantean estos resultados es cómo los cambios en la composición del aceite de oliva provocados por el clima podrían afectar las especificaciones de las denominaciones de origen protegidas, las evaluaciones de calidad y algunos de los parámetros que utilizan los reguladores para verificar la autenticidad y detectar la adulteración.
El análisis se basa en una base de datos recopilada durante décadas por el Instituto de Olivicultura del Centro de Investigación Científica de Koper (ZRS Koper), en Eslovenia. “Nuestra base de datos contiene 1643 aceites de oliva eslovenos auténticos, recolectados entre 1993 y 2019, con trazabilidad garantizada desde el olivar hasta el producto final, lo que permite controlar los efectos del cambio climático, mejorar la verificación de la autenticidad del aceite de oliva, proteger a productores y consumidores del fraude y proporcionar una referencia importante para futuras investigaciones y comparaciones internacionales”, explica Milena Bučar-Miklavčič, coautora del artículo.
Como ejemplo de las variaciones causadas por el aumento de las temperaturas, el estudio recoge el contraste entre dos años situados en extremos opuestos del rango de temperaturas: en 1996, uno de los años más fríos del período de estudio, los aceites de oliva contenían un promedio del 78,9 % de ácido oleico, mientras que en 2018, uno de los años más cálidos, el promedio fue del 71,9 %. Comparando los promedios anuales registrados en esos dos años, el ácido linoleico aumentó del 5,6 % a casi el 7,9 %, mientras que el ácido palmitoleico subió del 0,7 % al 1,7 %.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El aumento de las temperaturas afecta directamente la composición química del aceite de oliva, según un estudio científico internacional. El análisis de 1643 muestras recolectadas en Eslovenia entre 1993 y 2019 determinó que el clima influye en los perfiles de ácidos grasos y firmas isotópicas. Los resultados revelaron que los aceites producidos en años más cálidos contienen menos ácido oleico y más ácidos linoleico y palmitoleico. Esto plantea interrogantes sobre cómo el cambio climático podría alterar los parámetros de calidad y las especificaciones de las denominaciones de origen protegidas.


