Beber el agua suficiente (entre 2 y 2,5 litros diarios), además de ser imprescindible en los meses de calor, ayuda a cuidar los músculos y las articulaciones, mejora la salud de la piel, aumenta el rendimiento físico y cognitivo, favorece la absorción de nutrientes, combate las infecciones o reduce el riesgo de problemas cardíacos.

Pero, además, bebiéndola de una forma determinada y en los momentos más adecuados, sus beneficios pueden multiplicarse. Por ello, y coincidiendo con la Semana Mundial del Agua (26-31 de agosto), el departamento médico de la aseguradora de salud Cigna ha querido ofrecer cinco alternativas que potencian las ventajas del agua en la salud.

Cuándo beber agua

Al despertar, antes de comer… los mejores momentos para beber agua. Para activar el organismo y aportar energía al cuerpo es recomendable beber dos vasos de agua al levantarse. Otro gran momento es antes de comer: además saciar, permite hacer una mejor digestión.

Otra ocasión recomendada es en el momento previo a bañarse, ya que ayuda a mantener la presión sanguínea y evitar problemas por los cambios de temperatura. Quienes realizan deporte a diario, al perder bastante líquido durante el proceso también deberían consumir agua antes, durante y después de la práctica de ejercicio.

Finalmente, también es aconsejable consumir un vaso de agua antes de meterse en la cama para hidratarse en horas de descanso, limpiar el organismo o evitar calambres musculares durante la noche.

Cómo beber el agua

La fusión con los beneficios del limón y otros complementos. Tomar agua con limón todas las mañanas puede convertirse en una costumbre sencilla con numerosos beneficios para la salud. Para empezar, contiene mucha vitamina C, poderoso antioxidante que protege las células de los radicales libres y que, además, previene enfermedades cardiovasculares. A esto se une el hecho de que favorece la buena digestión, refuerza el sistema inmunológico y ayuda a eliminar líquidos y disfrutar de una piel más saludable.

También se recomienda consumirla con naranja —combate la ansiedad y fortalece el sistema inmunológico—, con pepino y menta —en este caso es desintoxicante y favorece la pérdida de peso—, con manzana y canela, ya que ayuda a que el metabolismo se acelere, o con aloe vera, combinación muy efectiva para mejorar la circulación y la digestión y tener más energía.

Beber agua caliente mejora la circulación o ayuda a perder peso. Se ha demostrado que beber agua tibia o caliente, siempre que no se tenga ningún problema de salud y no se abuse en exceso, mejora la circulación al actuar como vasodilatador, resulta un aliado contra los resfriados porque ayuda a que las mucosas se remuevan más rápidamente, reduce el dolor al mejorar el flujo sanguíneo, o desintoxica el cuerpo, ya que al elevar la temperatura corporal la sudoración que provoca expulsa toxinas y limpia los poros. También se ha confirmado que tiene efectos mayores a la hora de perder peso -siempre y cuando se tome una cantidad limitada-, estimulando el metabolismo si se bebe antes de una comida hasta un 10% más que el agua fría. Asimismo, se ha verificado que las bebidas calientes, como el café o el té, son importantes aliados a la hora de controlar el estrés.

Resumen
Título
Beber agua sí, pero ¿cómo y cuándo?
Descripción
Beber el agua suficiente, además de ser imprescindible en los meses de calor, ayuda a cuidar los músculos y las articulaciones, mejora la salud de la piel, aumenta el rendimiento físico y cognitivo...
Autor