Al parecer, esta curiosa combinación de sabores es una reciente aportación de la cocina americana a la gastronomía mundial. Las primeras referencias de este extravagante maridaje de las que se tiene constancia datan de 2005, cuando en internet se empieza a hablar de unas tiras de bacon con cobertura de chocolate que bajo el “creativo” […]

Al parecer, esta curiosa combinación de sabores es una reciente aportación de la cocina americana a la gastronomía mundial. Las primeras referencias de este extravagante maridaje de las que se tiene constancia datan de 2005, cuando en internet se empieza a hablar de unas tiras de bacon con cobertura de chocolate que bajo el “creativo” nombre de Pig Candy (dulce de cerdo), se vendían en algunas zonas de California.

A partir de ahí, su popularidad se fue extendiendo, llegando incluso a mencionarse en algún programa televisivo estadounidense de cocina como ‘Dinner: Impossible’ (Cena: Imposible),  en el que el conocido chef Michael Symon preparó la receta ante las cámaras.

Una variedad en la que los trozos de bacon eran servidos con una salsa de chocolate aparte, para mojar, logró hace un par de años una gran notoriedad en la Feria Estatal de Florida, donde los críticos gastronómicos locales la definieron como “El mayor invento desde los ‘fritos’ al sabor de Pepsi”.

Profusión de recetas inverosímiles

La creciente notoriedad de los Pig Candy en Estados Unidos ha provocado la difusión de recetas a cual más inverosímil a través no solo de Internet sino de medios tan tradicionales como el propio New York Times, que llegó a publicar un par de recetas, “bacon confitado con crema batida” y “tiras de bacon al horno con azúcar moreno”, que recomendaban vivamente como aperitivo para acompañar los martinis preparados.

Según sus adeptos, la mezcla sabe bastante mejor de lo que suena y aseguran que se trata de una combinación muy acertada y muy versátil, ya que igual puede servir como postre que como aperitivo o acompañante de otros platos.