La IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras ha autorizado en 2014 un total de 7,6 millones de etiquetas identificativas numeradas y se han comercializado 1.700 toneladas de ajo certificado amparado por la IGP. En comparación con las 900.000 etiquetas que se emitieron en 2013, la cifra de este último año supone un incremento del 850%.

Las 1.700 toneladas de ajo morado de Las Pedroñeras comercializadas en 2014 han ido destinadas al mercado interior en un alto porcentaje, registrándose también pequeños envíos a EE.UU. y Japón. El precio medio de venta se ha situado en torno a 2,80 euros/kg, cifra muy por encima del ajo comercializado sin indicación geográfica, lo que viene a corroborar que el producto amparado bajo la figura de calidad IGP supone un valor añadido, además de una garantía de calidad y origen.

“Estamos hablando del mejor ajo del mundo, no igualado en materia de calidad y organoléptica por ninguna de las otras variedades foráneas que se ofertan”, asegura Dolores Suárez, presidenta de la Asociación IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras.

Según la IGP se ha podido comprobar que son los consumidores, sensibles hacia los buenos productos locales y de calidad, los que demandan y saben diferenciar el auténtico ajo morado de otras variedades que lo parecen pero no lo son, y “ahí juega un papel preponderante el potente y estimulante sabor y picor de nuestra variedad autóctona por excelencia, el Ajo Morado de Las Pedroñeras”.

Desde la Asociación estiman que esta actitud favorable de los consumidores —que no siempre encuentran el producto en los lineales de venta— debe ser también respaldada por las políticas de compra y abastecimiento de las grandes cadenas de distribución y supermercados, que apostando decididamente por la comercialización de las producciones locales apoyan a los productores y empresas de zonas concretas donde la actividad económica que desarrollan es fundamental para su mantenimiento y futuro.