Hoy lunes da comienzo una nueva edición del Certamen del Queso de Cabrales 2011, una cita gastronómica por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) “Cabrales” y que tendrá lugar en la localidad asturiana de Arenas de Cabrales, hasta el próximo domingo 28 de agosto. El programa del certamen se inicia por […]

Hoy lunes da comienzo una nueva edición del Certamen del Queso de Cabrales 2011, una cita gastronómica por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) “Cabrales” y que tendrá lugar en la localidad asturiana de Arenas de Cabrales, hasta el próximo domingo 28 de agosto.

El programa del certamen se inicia por la mañana con una cata comentada de este tipo de queso, en la sala de catas del propio Consejo Regulador, para dar paso por la tarde a la inauguración de una exposición fotográfica titulada “Momentos y luces de Cabrales”, en el Ateneo.

A lo largo de la semana seguirán diversas actividades, como la celebración de un mercado Astur, el Concurso Regional de Escanciadores, una visita gratuita a la Cueva-Exposición Cares o la realización de un taller de elaboración para niños.

Será ya el domingo 28 cuando, como cierre, tendrá lugar el propio Certamen, que se inicia temprano con la llegada al recinto de los productores artesanos, a la espera de conocer, a última hora de la mañana, el fallo del jurado, la entrega de premios y la conocida puja por el queso ganador, que llega a alcanzar cantidades considerables.

Proceso de producción del cabrales

La localidad de Cabrales posee unas características físicas y geográficas muy aptas para la producción de este tipo de queso. La proliferación de las calizas ha permitido la formación de numerosas cuevas (cavidades endokársticas), algunas de las cuales han sido y siguen siendo utilizadas para la fermentación de uno de los quesos azules más conocidos: el queso de Cabrales.

Estas cuevas mantienen una temperatura constante a lo largo del año (alrededor de 12º C) y una humedad muy alta (90-95 %), condiciones indispensables para la existencia de mohos del género Penicillium, que son los encargados de la fermentación del Cabrales, ya que este queso se elabora con leche cruda de vaca, oveja y cabra.

Las cavidades cuentan con numerosos conductos por los que circula el aire, denominados soplaos, que cumplen una función importante, pues son los encargados de la propagación del Penicillium.

Algunas minas como las de Trestayeu y La Boriza también se usan para la maduración de queso de Cabrales, pues en realidad sus condiciones ambientales son similares a las de las cuevas naturales, hasta el punto de que la aireación realizada en estas últimas a través de los soplaos es llevada a cabo en las minas por las chimeneas de ventilación.