Ayer viernes tuvo lugar, en la sede del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la inauguración del Seminario sobre el Proyecto LIFE+ INDEMARES “Avanzando en la conservación marina”, cuyo principal objetivo es contribuir a la protección y uso sostenible de la biodiversidad en los mares españoles mediante la identificación de espacios de valor para la Red Natura 2000.

Foto: indemares.es – Gorgonias blancas – Juan Cuetos/OCEANA

España es uno de los países europeos más ricos en términos de biodiversidad marina. Cuenta con 8.000 km de costa que acogen alrededor de 23 millones de personas, es decir un 58% de la población total española. El aumento de la presión de las actividades humanas en el medio marino está mermando la salud de los océanos y la disponibilidad de los recursos naturales que albergan. La protección de los mares se hace, por tanto, imprescindible.

Gestión racional de los recursos pesqueros

En el acto de inauguración del seminario, el secretario general de Pesca, Carlos Domínguez, aseguró que “el conocimiento de nuestros fondos marinos y sus ecosistemas es fundamental para alcanzar una gestión racional de los recursos pesqueros”, recalcando cómo, desde hace más de 20 años, la Secretaría General de Pesca trabaja en el campo de la conservación con fines pesqueros a través de la creación y gestión de las reservas marinas de interés pesquero.

Mares sanos en los que la pesca sea una actividad sostenible

Estas reservas, “pioneras en la idea de conservar para producir, han permitido proteger ecosistemas marinos de alto interés biológico y ecológico, al mismo tiempo que han servido como reservorios y criaderos para mejorar la pesca artesanal en su entorno”, destacaba el secretario general, quien apuntaba también que el Proyecto LIFE+ INDEMARES, encaja en los fines últimos para la consecución de unos mares sanos y en los que la pesca sea una actividad sostenible. 

Preservación de hábitats y especies sensibles

Según Domínguez, el trabajo de investigación de los ecosistemas y especies en las 10 áreas marinas de aguas profundas de este ambicioso proyecto se está completando, para dar paso a la compleja tarea de determinar las medidas necesarias para la preservación de los hábitats y especies sensibles catalogadas, un esfuerzo necesario ya que “tan sólo con ecosistemas completos es posible disponer de especies sanas y que permitan una explotación sostenible a largo plazo”. 

Domínguez destacaba ayer la necesidad de que el sector pesquero participe de forma activa en todo este proceso, especialmente el sector extractivo, para que con su amplio conocimiento del medio marino aporte su saber y su experiencia, mostrándose convencido de que, a corto plazo, “podremos ver los beneficiosos efectos que conlleva la conservación del medio marino, y como es compatible con la actividad pesquera sostenible”.

{jathumbnail off}