El Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) ha inaugurado recientemente la exposición titulada Cómo el vino se convirtió en moderno, una muestra que explora la cultura visual de este producto y la impresionante transformación que en las últimas tres décadas se ha producido en sus usos y costumbres. Diseñada con la colaboración de […]

El Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) ha inaugurado recientemente la exposición titulada Cómo el vino se convirtió en moderno, una muestra que explora la cultura visual de este producto y la impresionante transformación que en las últimas tres décadas se ha producido en sus usos y costumbres.

Diseñada con la colaboración de los renombrados arquitectos Diller Scofidio + Renfro, la exposición reúne objetos históricos, maquetas, piezas de diseño y obras de arte recientes, además de atractivas instalaciones, como un «muro de olor», todo ello destinado a investigar diversos aspectos de la cultura del vino, entre ellos el de su globalización, los “terroir” (en nuestro país la explotación de pequeños pagos), la reciente repercusión que los vinos están teniendo en los medios de comunicación, las nuevas estrategias aplicadas a las etiquetas, la cristalería, los  nuevos diseños arquitectónicos de las bodegas o el tan popular turismo del vino.

Ver, oir y oler

Aunque la posibilidad de disfrutar del vino en un museo está estrictamente prohibida por las leyes, el diseño de la exposición logra incluirlo en sus galerías de un modo bastante ingenioso, logrando destacar físicamente algunas de las cualidades más difíciles de este producto: un líquido rojo que se desliza desde el techo goteando y filtrándose poco a poco en una vitrina en la que reposan varias copas, un “muro de olor” que ofrece a los visitantes diferentes bocanadas de otras tantas variedades de vino, o una instalación que presenta una amplia red de tonalidades de uvas relacionadas con atractivos colores de pinturas.

Los responsables del diseño han logrado, incluso, reproducir a través de una gran foto mural la famosa prueba a ciegas realizada en 1976 y conocida como “El juicio de París”, en la que varios vinos procedentes de California salieron victoriosos tras enfrentarse a los mejores caldos franceses, hasta entonces considerados como imbatibles.

El SFMOMA cuenta con una interesante historia relacionada con el desarrollo de la arquitectura norteamericana del vino. En 1985, el museo organizó el primer concurso arquitectónico para el diseño de Clos Pegase, una bodega localizada cerca de la localidad de Santa Helena, en pleno Valle de Napa, con la participación de los mejores gabinetes de arquitectura del país.

San Francisco (USA).  How Wine Became Modern.  SFMOMA
Desde el 20 de noviembre de 2010 hasta el 17 de abril de 2011