Desde la mitología griega, el zumo de aceituna ha sido un elemento presente en nuestra cultura mediterránea, forjando historias, leyendas y toda una serie acontecimientos relacionados con este preciado manjar. Con el paso del tiempo y especialmente a lo largo de los siglos XX y XXI, se han descubierto infinidad de aplicaciones, sobre todo para […]

Desde la mitología griega, el zumo de aceituna ha sido un elemento presente en nuestra cultura mediterránea, forjando historias, leyendas y toda una serie acontecimientos relacionados con este preciado manjar.

Con el paso del tiempo y especialmente a lo largo de los siglos XX y XXI, se han descubierto infinidad de aplicaciones, sobre todo para la salud, del zumo de la aceituna. No obstante, también en estos años, ha ido aumentado la costumbre popular de confundir el ‘aceite de oliva’ a secas, con el puro zumo de aceituna, denominado aceite de oliva virgen o virgen extra.

En este sentido, iloveaceite ha elaborado un decálogo en el que se informa de cuales son las ventajas de elegir este producto, sus efectos directos sobre la salud del que lo consume, sus aplicaciones gastronómicas y sobre todo, como reconocer el producto frente a imitaciones y otras denominaciones comerciales.

Decálogo

1.- El aceite de oliva virgen extra es puro zumo extraído de aceitunas en excelentes condiciones y calidad, se obtiene sólo mediante procedimientos mecánicos, con ausencia total de elementos químicos, y es calificado como ‘extra’ por un panel de catadores expertos.

2.- Es ideal para el uso gastronómico. Puede utilizarse en crudo y en fritos, combinando con todos los productos imaginables: carnes, pescados, hortalizas, verduras, frutas, helados, etc. Su palatabilidad ofrece un singular resultado sobre los alimentos: potencia y refuerza su sabor.

3.- Se trata de un producto que puede tomarse a lo largo de toda la vida.

4.- Por su alto contenido en ácido oleico, ácido graso monoinsaturado, flavonoides y el escualeno, el aceite de oliva virgen extra ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, de estrés oxidativo, envejecimiento, cáncer y osteoporosis.

5.- Está recomendado en la dieta de los más pequeños porque previene el asma infantil y en época de crecimiento porque favorece la creación de masa ósea. Su consumo está recomendado también en la dieta de los que practican deporte con frecuencia o realizan actividad física porque ayuda a la regeneración celular de los músculos.

6.- Ayuda a la metabolización de la insulina en las personas diabéticas y mejora la presión arterial.

7.- El aceite de oliva virgen extra tiene, además, innumerables aplicaciones tópicas: desde hidratante natural, a desmaquillador o efectos relajantes.

8.- Está recomendado para personas que siguen dietas de adelgazamiento en cuanto se sustituyen las grasas polinsaturadas por grasas monoinsaturadas. Por eso es pilar básico de la ‘dieta mediterránea’, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

9.- Su consumo repercute en quien cría y cuida los olivares -el productor-, genera progreso social y ayuda a dinamizar las zonas de producción.

10.- El aceite de oliva virgen extra no es, en ningún caso, lo mismo que el ‘aceite de oliva’ a secas. Ambos provienen de la aceituna, pero el segundo -aceite de oliva- necesita de un proceso de desodorización, refino químico y mezcla que hace que pierda casi todos los efectos beneficiosos que tiene el original aceite de oliva virgen extra.

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