Para preparar ciertos platos, muchas recetas recomiendan utilizar únicamente la carne del tomate, separando las pepitas. Sin embargo, la pulpa del tomate es probablemente la parte más sabrosa y delicada de este alimento. Para no desperdiciarla, se puede preparar con ella un excelente aperitivo: una vez separada del resto del tomate, colocamos las pepitas en […]

Para preparar ciertos platos, muchas recetas recomiendan utilizar únicamente la carne del tomate, separando las pepitas. Sin embargo, la pulpa del tomate es probablemente la parte más sabrosa y delicada de este alimento.

Para no desperdiciarla, se puede preparar con ella un excelente aperitivo: una vez separada del resto del tomate, colocamos las pepitas en una cuchara, les añadimos sal, pimienta, aceite de oliva virgen, un toque de albahaca… y a la mesa.

Y más

Con el mismo tratamiento, también se le puede dar otros usos, a cual más delicioso: como acompañamiento de carnes y pescados en lugar de la tradicional guarnición, encima de una tosta con una buena loncha de jamón ibérico o como detalle final de lujo sobre una ensalada cualquiera.