Según informa la publicación especializada ScienceDaily, un equipo de investigadores de la Penn State (The Pennsylvania State University) aseguran que una dieta rica en especias antioxidantes, como la cúrcuma o el cinamomo, podría reducir las respuestas negativas del cuerpo a los alimentos con altos contenidos en grasas. Sheila West, profesora asociada de esta universidad al […]

Según informa la publicación especializada ScienceDaily, un equipo de investigadores de la Penn State (The Pennsylvania State University) aseguran que una dieta rica en especias antioxidantes, como la cúrcuma o el cinamomo, podría reducir las respuestas negativas del cuerpo a los alimentos con altos contenidos en grasas.

Sheila West, profesora asociada de esta universidad al frente del estudio, comentaba sobre la investigación: “Normalmente, cuando uno ingiere una comida alta en grasas, termina con niveles altos de triglicéridos, un tipo de grasa, en la sangre. Si esto pasa demasiado con frecuencia, o si los niveles de triglicéridos se elevan demasiado, el riesgo de enfermedad cardiaca aumenta. En este estudio hemos descubierto que añadir determinadas especias a este tipo de comidas reduce la respuesta de triglicéridos en aproximadamente el 30 por ciento, comparado con una comida similar sin especias añadidas.”

Dos grupos de estudio paralelos

La profesora West y sus colegas prepararon durante dos días comidas separadas para seis hombres de edades comprendidas entre los 30 y 65 años con problemas de sobrepeso, pero con un estado de salud aceptable. Los investigadores añadieron dos cuchadas de especias culinarias a cada porción de esta comida de prueba, que consistió en curry de pollo, pan de hierbas italiano, y una galleta de cinamomo. La otra dieta de control era idéntica, salvo que no incluía las especias. El equipo realizó análisis de sangre a los participantes cada 30 minutos durante tres horas, anotando sus conclusiones en un Diario de Nutrición.

“En la comida condimentada, usamos romero, orégano, cinamomo, cúrcuma, pimienta negra, polvo de ajo y pimentón dulce,” puntualizaba Ann Skulas-Ray, otro miembro del equipo investigador. “Seleccionamos estas especias porque tenían una actividad antioxidante potente en condiciones controladas en laboratorio.”

Con la comida que contenía la mezcla de especias antioxidantes, la actividad de antioxidantes en la sangre aumentó hasta en un 13 por ciento y la respuesta de insulina disminuyó en aproximadamente un 20 por ciento.

Los oxidantes, posibles responsables de diversas enfermedades

Según West, muchos científicos piensan que los oxidantes contribuyen a la posibilidad de sufrir enfermedades cardíacas, artritis y diabetes. “Los antioxidantes, como estas especias, pueden ser importantes en el sentido de reducir el stress generado por los oxidantes y reducir los riesgos de enfermedades crónicas”, comentaba la investigadora, añadiendo que alguna de las especias usadas proporcionaron una cantidad de antioxidantes equivalente a 140 gramos de vino o 28 gramos de chocolate negro.

Por otra parte, las especias no causaron ningún trastorno estomacal en los participantes. “Disfrutaron de los alimentos y no tuvieron ningún problema gastrointestinal,” comentaba Ann Skulas-Ray.

El paso siguiente del equipo investigador será intentar obtener resultados similares, pero añadiendo a las comidas pequeñas cantidades de estas especias, de modo que se adecuen más a los gustos culinarios normales.