La industria de alimentación y bebidas ahonda en la reducción del desperdicio alimentario, la gestión de los envases y la eficiencia de los recursos, cuestiones que han sido analizadas y debatidas durante la segunda jornada de Envifood Meeting Point, la principal cita del sector en sostenibilidad medioambiental.

Cuestiones como la reducción del desperdicio alimentario, la gestión de envases o la eficiencia en la gestión de residuos han sido analizadas y debatidas durante la segunda jornada de Envifood Meeting Point. El Congreso, organizado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), es el marco donde confluyen todas las experiencias y oportunidades del sector de alimentación y bebidas para la construcción de un entorno competitivo a la vez que sostenible.

En un contexto de población creciente, el desperdicio alimentario, más allá de una cuestión ética, supone una necesidad de gestión para minimizar el impacto medioambiental. En este sentido, el director general de Industria Alimentaria del MAGRAMA, Fernando Burgaz, señalaba en su intervención en Envifood que sólo en los hogares españoles cada semana se desperdicia 24,5 millones de kilogramos de alimentos, “un dato que es imposible de pasar por alto y en el que la industria está logrando grandes avances en materia de concienciación al consumidor”.

Hacia la reducción

La tercera sesión del congreso se centró en torno a un debate entre representantes del sector alimentario, que ofrecieron una visión global sobre el reto que supone el desperdicio alimentario. Se trata de un reto trasversal a toda la cadena alimentaria:

  • El 5% se pierde en la fase de distribución.
  • El 56% se produce en los hogares y el canal horeca.
  • Del anterior porcentaje, un 39% se produce en el punto del consumidor, motivado principalmente por una incorrecta gestión en la conservación de alimentos además de la confusión por parte del consumidor entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente.

Los invitados a la primera mesa (AECOC, Danone y Aguas FontVella y Lanjarón, Caprabo y el centro tecnológico Azti) coincidieron en la idea de concienciar a la sociedad en las implicaciones que conlleva esta pérdida, haciendo hincapié en la idea de que cada vez que desperdiciamos alimentos, estamos desperdiciando todos los recursos que se han utilizado en producirlos.

La gestión del envase

La segunda parte del evento trató sobre el futuro del envase alimentario de la mano de Ecoemebes, Ecovidrio, Hispacoop y la Cátedra de Ecoembes de la Universidad Politécnica de Madrid.

Las principales acciones en materia de producción circular se centran en la optimización en el diseño de los envases y productos de embalaje (particularmente a través del uso de herramientas de eco-diseño) y que a su vez apoya la prevención del desperdicio alimentario. En este contexto se ha destacó la buena situación del reciclaje en los hogares españoles, con una tasa que se encuentra por encima de los objetivos y que desde la industria se inventiva a seguir este camino de mejora continua.

Por su parte, la industria de la Alimentación y Bebidas lleva años concienciada de la importancia de mejorar las técnicas para maximizar la gestión de los recursos y mejorar su reutilización en todo el proceso de producción. Algunas de estas acciones pasan por el análisis del ciclo de vida de los productos o el fomento del residuo cero a través de la prevención y formación en la cultura que implica la economía circular.

Abastecimiento sostenible

“En todo este proceso, la industria es consciente de que es posible caminar hacia un código de abastecimiento sostenible”. Así lo destacaba Eduardo de Miguel, de la Fundación Global Nature, incidiendo en la necesidad de acabar con el desconocimiento del valor de nuestros productos y su esfuerzo en la conservación de la biodiversidad.

Por otro lado, la directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), Teresa Ribera, ha destacado el necesario cambio en la visión pasando del diagnóstico a la acción directa en materia medioambiental. El cambio climático y la escasez de recursos son prioridades para este sector. FIAB trabaja en el apoyo de iniciativas ambiciosas, de medidas reales en sostenibilidad del entorno con el que interactúa directamente, y que no supongan un freno en la capacidad de crecimiento de las pequeñas y medianas empresas del sector, sino que sea su principal puntal de desarrollo y competitividad.

Como punto final, se hizo entrega de los premios de la competitividad energética en el sector agroalimentario por el Instituto Okavango. Mahou-San Miguel, Calidad Pascual, Danone y CAPSA han sido los proyectos reconocidos.

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Hacia la reducción del desperdicio en la industria alimentaria
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La industria de alimentación y bebidas ahonda en la reducción del desperdicio alimentario, la gestión de los envases y la eficiencia de los recursos.
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