Coincidiendo con la finalización de la campaña ‘Por un carnaval cívico y responsable’, la Federación Española de Hostelería (FEHR) ha querido hacer públicos los resultados del primer Estudio nacional sobre la percepción del ruido en el ocio nocturno, unos datos que permiten conocer con gran aproximación la percepción que tienen sobre el ruido los ciudadanos […]

Coincidiendo con la finalización de la campaña ‘Por un carnaval cívico y responsable’, la Federación Española de Hostelería (FEHR) ha querido hacer públicos los resultados del primer Estudio nacional sobre la percepción del ruido en el ocio nocturno, unos datos que permiten conocer con gran aproximación la percepción que tienen sobre el ruido los ciudadanos cuando disfrutan de su tiempo de ocio.

 

 

La investigación se ha llevado a cabo a partir de un total de 1.548 encuestas en una muestra de nueve ciudades españolas (Valencia, Toledo, Madrid, Castellón, Cádiz, Logroño, Ciudad Real, Lleida y Vigo) y entre el público de las zonas de ocio, con edades entre los 22 y 66 años. 

Percibimos el ruido, aunque no lo identificamos

Entre sus conclusiones, el estudio contempla en primer lugar que el problema del ruido nocturno es percibido como algo importante entre los ciudadanos, alcanzando una puntuación de 7,12 (en una escala del 1 al 10). A pesar de ello, el estudio muestra que el público del ocio nocturno no es capaz de identificar con claridad las causas del ruido, obteniendo una puntuación insuficiente de 4,8 sobre 10. 

No obstante, el ruido del botellón ocupa el primer lugar como causante del ruido para el público de las zonas de ocio, con una puntuación de 5,85, seguido de las concentraciones de público en las puertas de los locales —FEHR puntualiza que provocadas por la ley anti-tabaco— con un 5,47, seguido del tráfico, con un 5,2, en tercer lugar. Por otro lado, entre las causas del ruido empieza a identificarse la mala calidad de la edificación y el aislamiento de las viviendas. 

Qué estaríamos dispuestos a hacer para evitar el ruido

En relación a las conductas que el público estaría dispuesto a modificar para evitar el ruido y las molestias, la nota media es mas positiva y alcanza el 6,27 en una escala de 1 a 10. En este campo se identifica claramente la preocupación por “no dejar basuras ni ensuciar la calle”, con una puntuación de 7,80, “apoyar las campañas de concienciación” con un 7,45, “no gritar” con un 7,22 y “no entorpecer las dobles puertas de los locales”, con 6,92. 

En el lado negativo hay que destacar la “resistencia a no montar fiestas en las casas”, que suspende con 4,32 sobre 10 y que es uno de los problemas de ruido que mas crece en estos momentos. 

Qué medidas permitirían reducir el ruido 

A la pregunta sobre cuáles son las medidas que permitirían reducir el problema del ruido por la noche, la identificación alcanza la nota más alta del estudio con un valor de 6,72 en una escala de 1 a 10. En este campo, las medidas que reciben un mayor apoyo son las de “impulsar y promover campañas de concienciación” sobre el necesario respeto a los demás, que alcanza la puntuación mas alta del estudio, con un 8,10, seguido de la “necesidad de crear zonas de fumadores que no molesten a los vecinos”, con un 7,70 y de “mejorar los servicios de transporte y limpieza por las noches”, con un 7,6. 

En el lado contrario destaca el hecho de que “perseguir el botellón” solo alcanza una corta puntuación de un 4,81. 

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