Guadalupe Rivera, hija del famoso artista mexicano Diego Rivera y reconocida investigadora de la cocina tradicional de este país, dirigió en 1986 la reedición del ‘Nuevo Cocinero Mejicano en forma de Diccionario’, una publicación editada originalmente en París en 1888 y del que encontró uno de esos primeros ejemplares entre los bienes familiares. Tiempo después, […]

Guadalupe Rivera, hija del famoso artista mexicano Diego Rivera y reconocida investigadora de la cocina tradicional de este país, dirigió en 1986 la reedición del ‘Nuevo Cocinero Mejicano en forma de Diccionario’, una publicación editada originalmente en París en 1888 y del que encontró uno de esos primeros ejemplares entre los bienes familiares.

Tiempo después, en 1994, Guadalupe Rivera recogió la tradición culinaria de la familia en un libro titulado ‘Fiestas de Frida y Diego’, traducido a siete idiomas y uno de los textos de cocina más vendidos en Estados Unidos y en México.

Al parecer -según informa el diario mexicano El Universal en un artículo publicado ayer domingo- la cocina era una de las aficiones que compartieron la pareja formada por el muralista Diego Rivera (1886-1957) y la también pintora Frida Kahlo (1907-1954).

Diego López Rivera, nieto del pintor e hijo de Guadalupe Rivera, comentaba al diario mexicano:  “La tradición la rescata mi madre, que desde niña aprendió a cocinar en la familia y aprendió a hacer sus propia selección de las recetas”.

15 platos típicos de la cocina de los Rivera

Ahora, el restaurante Los Danzantes, de la capital mexicana, celebra el próximo 18 de septiembre unas jornadas gastronómicas en honor de la pareja de pintores, con una oferta de hasta 15 platos típicos de la cocina de los Rivera, un evento que confían en mantener a lo largo de un mes.

El menú ha sido seleccionado por Diego López Rivera, quien asegura que en cada plato, la influencia de la gastronomía francesa y española queda perfectamente ligada con la cocina mexicana: pico de gallo al estilo Guadalajara, arroz tricolor, sopa de jocoque, ensalada de frijol negro con rabanitos, trucha a la mexicana o carne en pulque (bebida fermentada obtenida de un cactus) son algunas de las elaboraciones preparadas para esta jornadas.

López Rivera resumía finalmente los gustos culinarios de los pintores: “La cocina de la familia se expresa en sabores agridulces, en salsas que si bien son picantes, no lo son tanto como en otros lugares del país donde no existe esta influencia francesa”.

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