Una historia sorprendente, porque “no hay otro vino que haya pasado de ser calificado como débil y enfermizo a ser considerado una joya de la vinicultura mundial”. Así definía el historiador Javier Maldonado Rosso el vino Fino en su intervención en el Ciclo de Conferencias de Williams & Humbert.

El historiador Javier Maldonado Rosso ha participado en el Ciclo de Conferencias de las Bodegas Williams & Humbert con una interesante conferencia acerca de los sorprendentes y curiosos orígenes del vino Fino.

Maldonado Rosso se adentró en los orígenes de un vino que toma como nombre el máximo calificativo que se le otorga y al que le costó granjearse el aprecio de propios y extraños, en un interesante y escasamente conocido proceso que fue desvelado por este especialista en la cultura e historia del Marco de Jerez. Desde las diferentes concepciones respecto a la función de la flor del vino y los cambios en los gustos que se operan en el mercado británico desde los años 20 del siglo XIX a favor de los vinos pálidos, o los inicios de la comercialización exterior del Fino, el historiador explicó la curiosa y singular historia de un vino que adquiere su nombre del sinónimo de calidad que lo define.

“Dado que el vino Fino o Jerez Fino es un vino singular —junto con la Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda— debido a su crianza biológica bajo velo de flor por el sistema de soleras, sus orígenes están ligados, no a la constatación de la aparición de velo en el vino, del que se tienen referencias en época antigua, sino a los inicios de la crianza de flor. Desde el siglo XIX se sostiene que la crianza biológica bajo velo de flor, en escala comercial considerable, comenzó en Sanlúcar de Barrameda en el siglo XVIII, dando lugar al vino Manzanilla” sostiene Maldonado Rosso.

Los orígenes

En cuanto a los orígenes del vino Fino, el historiador ha localizado referencias que lo sitúan a partir de la segunda década del siglo XIX en Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María.

En cuanto a los mercados, Maldonado Rosso mencionó que, en el ámbito británico, principal en el consumo de los vinos de Jerez, se observa un cambio de tendencia a favor de “vinos pálidos, ligeros y de buen paladar y gusto” a partir de los años veinte del siglo XIX, según le decía textualmente a Julián Pemartin y Cª la casa Sandeman, que era su agencia de comercialización en las Islas Británicas. Pero para el mercado exterior, durante casi todo el siglo XIX no todos los vinos pálidos (Pale Sherry) eran vino Fino: a excepción de los superiores, la mayoría de los vinos con el nombre de Pale Sherry eran combinaciones en las que formaban parte vino pálido ordinario, vino Fino y unas cortas cantidades de aguardiente y vino dulce, pues los consumidores no admitían el gusto natural seco y preferían un toque abocado. Junto a esta evolución comercial, el historiador destacaba en su ponencia “la consideración que se tenía del velo de flor del vino Fino: no se conocía su naturaleza, se confundía con el micoderma vini, que producía efectos negativos en el vino. A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los bodegueros y capataces de la zona del jerez consideraban que la flor era una enfermedad del vino. Al poco, cambiaron de opinión, por conocimiento empírico, consideraron que la flor era favorable para el vino Fino, pero mantenían silencio al respecto porque no había una explicación científica para ello”.

El velo de flor

Respecto a la opinión sobre el velo de flor, Maldonado Rosso señaló que “la mayor parte de los científicos españoles y extranjeros tenían una opinión negativa. A partir de finales del siglo XIX se hicieron investigaciones en varios institutos. Y fue en la década de los años treinta del siglo XX cuando, casi simultáneamente, científicos rusos y españoles caracterizaron la naturaleza de la flor de los vinos de Jerez y Sanlúcar. El equipo dirigido por Juan Marcilla Arrazola, del Centro Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid, caracterizó la flor del velo de los vinos de la zona como levaduras del género Saccaromyces, diferentes de las levaduras denominadas entonces micoderma vini. A partir de aquí, la consideración de científicos y expertos respecto al vino Fino cambió por completo. Al conocimiento científico de la crianza de flor ha contribuido muchísimo con sus investigaciones en Jerez el doctor Justo Casas Lucas, así como al hecho de que el Fino sea considerado el tipo característico de los vinos de Jerez”

Para Javier Maldonado Rosso “el vino Fino es obra de cosecheros, bodegueros, enólogos, arrumbadores y científicos y el resultado de la conjunción del conocimiento empírico y científico”. Efectivamente, se trata de una historia sorprendente, curiosa y singular “porque no hay otro vino que haya pasado de ser calificado como débil y enfermizo a ser considerado una joya de la vinicultura mundial”.

 

Javier Maldonado Rosso (El Puerto de Santa María, 1952) es miembro del Grupo de Investigación de Estudios Históricos Esteban Boutelou de la Universidad de Cádiz; profesor colaborador honorario de Historia del Vino y de Historia Contemporánea de la Universidad de Cádiz y profesor del Máster de Estudios Hispánicos y del Máster en Dirección Turística de la citada Universidad. Especialista en la cultura del vino del marco del Jerez, ha sido el organizador de las Jornadas del Vino Fino y miembro del Ateneo del Vino Portuense. Este Doctor en Historia obtuvo el Premio Extraordinario en Doctorado en Filosofía y Letras por la UCA (1996-97). Director del Centro Municipal de Patrimonio Histórico de El Puerto es, a su vez, Director de la Revista de Historia de El Puerto desde su fundación en 1988, editada por el Aula de Historia Menesteo. Además, es Académico de número de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia de su ciudad natal. Maldonado Rosso Ha dirigido más de una docena de cursos sobre historia de la vid y el vino organizados por la Universidad de Cádiz, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Universidad de Málaga y la Universidad Internacional de Andalucía.

Resumen
Título
La curiosa historia del vino Fino
Descripción
Una historia sorprendente, porque “no hay otro vino que haya pasado de ser calificado como débil y enfermizo a ser considerado una joya de la vinicultura mundial”.
Autor