El predominio de la mujer sobre el hombre entre los visitantes enoturísticos se impone, confirmando una tendencia que ya se desveló el pasado año. La estancia media de un viaje de este tipo se incrementa ligeramente hasta algo más de dos días —lo que constata que el enoturismo se sigue comportando como una ‘escapada’— y, en cuanto al gasto medio dedicado a la compra de vino, crece un 13%.

Son algunas de las conclusiones que se extraen del nuevo Informe sobre la Demanda del Turismo del Vino realizado por la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN) a través del Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España. El informe corresponde al primer semestre de 2016 y se ha llevado a cabo utilizando la nueva metodología de encuestación online puesta en marcha a finales del año pasado y promocionada a través de la campaña permanente I Love Enoturismo. Esta campaña está activa durante todo el año, permite ampliar el ámbito territorial de la muestra y reduce la estacionalidad de la misma, por lo que los datos finales se consideran mucho más representativos.

Como en ocasiones anteriores, recoge conclusiones referidas a las motivaciones del viaje, la organización, los destinos elegidos, el origen, edad y perfil profesional y sociodemográfico del visitante, el nivel de satisfacción o el gasto medio entre otros indicadores.

Las conclusiones

Los resultados son similares a los obtenidos en los informes anteriores, aunque se observan algunas diferencias, entre las que destaca la referida al predominio de la mujer sobre el hombre en los visitantes, algo constatado ya en el estudio anterior en el que las mujeres se imponen como viajeras enoturísticas. Según los datos recogidos dentro del apartado del gasto —que ha aumentado de nuevo— es especialmente significativo el presupuesto dedicado a la compra de vino en destino, que ha experimentado un crecimiento superior al 13%. El informe completo se puede consultar en esta dirección.

TIEMPO DE ESTANCIA

  • La estancia media en las rutas del vino es de 2,19 días —algo mayor a la anterior, de 2,07 días—, lo que constata que el enoturismo se sigue comportando como una modalidad turística de escapada, un producto asociado a fines de semana y puentes.
  • Sigue siendo un turismo de proximidad, como arrojan los datos relativos a las pernoctaciones, en donde un 54,40% pernoctan y un 44,60% no lo hacen. Aunque hay un equilibrio en estos porcentajes, es de destacar el aumento en más de un 5% en los turistas que pernoctan.
  • Los alojamientos hoteleros de calidad media–alta y media, los alojamientos rurales y los apartamentos son los favoritos de los enoturistas. Estos dos últimos continúan ganando peso, con un aumento del 5%. Los hoteles de 5 estrellas también han aumentado en el porcentaje global con respecto a los datos del anterior estudio.

GASTO

  • El gasto económico del enoturista vuelve a sobrepasar el nivel de la media del turista nacional o internacional.
  • El gasto medio total diario del enoturista asciende a 144,34 euros, un 7,73% más que el arrojado por el estudio anterior (133,98 euros). Así, si consideramos los 2,19 días de media de duración del viaje, el gasto medio total en un viaje de enoturismo sería de 316,10 euros por persona.

FACTORES DE ATRACCIÓN

  • Los principales factores de atracción a una ruta del vino son sus vinos, sus bodegas y su gastronomía.
  • El 37,6% de los encuestados asegura realizar el viaje motivado directamente por la cultura del vino.
  • En general, los resultados en cuanto a las motivaciones que mueven al enoturista son muy similares a los del anterior estudio, aunque vuelve a destacar la gastronomía. Un 49,7% de los encuestados afirman elegir una ruta del vino según su oferta gastronómica. Además, la compra de vino en destino ha experimentado un aumento superior al 13%.

PERFIL DEL VIAJERO

  • El enoturismo sigue siendo una modalidad turística que habitualmente se realiza en pareja. Esta forma de viajar ha pasado de representar el 43% al 51%.
  • Junto a ella, los viajes en grupos reducidos de amigos y los viajes en familia son las principales formas de realizar enoturismo.
  • La demanda es predominantemente española y en el perfil sociodemográfico del visitante encontramos un cambio ya manifestado en las anteriores encuestas, siendo ahora mayor el número de mujeres (53,60%) que de hombres (46,40%), aunque en general, podemos hablar de un equilibrio entre ambos sexos.
  • La franja de edad predominante en este nuevo estudio es la que se sitúa entre los 46 y los 65 años —a diferencia del anterior, que estaba entre los 36 y 45 años— y sigue correspondiendo a personas en activo, pero sin tratarse exclusivamente de un público con alto poder adquisitivo.
  • No suelen ser grandes entendidos en vino: un 48,4% se considera aficionado, un 22,8% principiante y un 19,9% apasionado o entusiasta.

NIVEL DE SATISFACCIÓN

  • El índice de satisfacción de los viajeros enoturísticos es de 8,30 puntos sobre 10, superando al anterior, que era igualmente alto, 8,22.
  • Las visitas a bodegas, la hospitalidad y la atención al cliente, la estancia en los alojamientos, la calidad del entorno y el paisaje y la gastronomía son los aspectos más valorados.
  • Una vez más, el enoturista se muestra proclive a recomendar las rutas del vino y a volver a hacer un viaje enoturístico, ya sea en el mismo destino o en otro diferente. De hecho, existe un alto grado de repetición en las Rutas del Vino, lo cual está relacionado con la satisfacción con la experiencia vivida.
  • Algunos de los aspectos calificados con menor puntuación en cuanto al índice de satisfacción son los referentes a la señalización y las infraestructuras relacionadas con carreteras y accesos.
Resumen
Título
Las mujeres se imponen como viajeras enoturísticas
Descripción
El predominio de la mujer sobre el hombre entre los visitantes enoturísticos se impone, confirmando una tendencia que ya se desveló el pasado año.
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