La nueva vendimia está a punto de llegar al Marco de Jerez —Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda—, con algo de retraso y con un grado importante de afectación del mildiu, una enfermedad de la vid causada por hongos.
La vendimia 2025 llegará algunos días más tarde que en años anteriores debido al retraso generalizado del estado fenológico de la uva, que apunta a un comienzo de la vendimia a partir de la segunda semana de agosto, aunque en todo caso siempre en función de la climatología y de la posible aceleración de la maduración en el caso de una mayor presencia de los vientos de levante.
La nueva vendimia en el Marco de Jerez
De este modo, tanto el operativo del Consejo Regulador como los más de treinta lagares que operarán en la próxima vendimia ultiman ya los preparativos para que todo esté listo cuando la uva presente condiciones perfectas para su recolección. Con las pequeñas oscilaciones, fruto de cambios de última hora, la superficie total inscrita asciende a fecha de hoy a 6865 hectáreas, similar a la de la pasada campaña.
Como es habitual, la actividad empezará con la elaboración de los ‘pies de cuba’ —pequeñas cantidades de mosto fermentado que se preparan antes de la vendimia principal para cultivar levaduras autóctonas— y con la molturación de la uva procedente de las viñas del interior en las que se vayan alcanzado las graduaciones exigidas, la mínima de 10,5 ºBaumé, aunque lo habitual es vendimiar con niveles superiores de maduración.
Importante de afectación del mildiu
En términos climatológicos, la campaña ha venido marcada por una pluviosidad muy superior a lo que ha venido siendo habitual en los últimos años, aunque bastante desigual dependiendo de la zona, por lo que los altos niveles de humedad y las temperaturas relativamente suaves constituyeron las condiciones perfectas para el desarrollo del mildiu, una enfermedad originada por un hongo que ha afectado de forma desigual a numerosos pagos de estas denominaciones de origen, estimándose una incidencia de alrededor del 30 % de la producción inicialmente.
El efecto del mildiu sobre la cosecha es exclusivamente de carácter cuantitativo, puesto que los racimos afectados se secan, sin que ello tenga incidencia alguna sobre la calidad del resto de la producción de la planta.



