Coincidiendo con el Día Internacional de los bosques, que se celebraba ayer viernes, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente inauguraba la exposición Olmos para el futuro, una muestra que recoge la historia de los olmos ibéricos, la enfermedad que los ha llevado casi a su extinción y las investigaciones que sobre este tema […]

Coincidiendo con el Día Internacional de los bosques, que se celebraba ayer viernes, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente inauguraba la exposición Olmos para el futuro, una muestra que recoge la historia de los olmos ibéricos, la enfermedad que los ha llevado casi a su extinción y las investigaciones que sobre este tema se están llevando a cabo.

A través del “Programa español de conservación y mejora de los recursos genéticos de los olmos ibéricos”, el Ministerio y la Universidad Politécnica de Madrid están llevando a cabo, desde 1986, trabajos conjuntos de investigación para luchar contra la “grafiosis” de los olmos, un enfermedad foránea que ha diezmado sus poblaciones —en las últimas décadas han desaparecido más del 90% de los ejemplares— aniquilando su presencia en los ecosistemas de ribera y que eliminando ejemplares emblemáticos y singulares que adornaban las plazas de muchos pueblos.

Este programa tiene un doble objetivo: la conservación del mayor número de ejemplares, propagados mediante diferentes técnicas y creando bancos de germoplasma; y tratar de obtener, mediante la mejora genética, unos árboles con niveles de resistencia aceptable, y en un número suficiente, que permitan restituir la especie a su entorno natural.

Entre las técnicas y estrategias seguidas en la conservación y mejora de esas especies destaca la iniciativa puesta en marcha para el establecimiento de bancos vegetales de conservación en las Islas Canarias aprovechando la ausencia espontánea de los olmos y la insularidad como barrera.

Fruto de las investigaciones se dispone en la actualidad de varios ejemplares que han demostrado unos niveles muy aceptables de resistencia y que están autorizados como materiales de base en el Catálogo Nacional para, en un futuro inmediato, desarrollar su producción y comercialización, con su trazabilidad garantizada.

Una especie amenazada

En el marco del Programa los investigadores han podido comprobar un hecho innovador y de repercusión internacional, la demostración del carácter autóctono de la especie Ulmus Laevis y de sus niveles de diversidad actuales, superiores a los europeos, que certifican que España fue refugio de esta especie durante las glaciaciones, convirtiéndola en centro de interés para la conservación.

Todos estos aspectos, recogidos en la exposición, finalizan con los retos cara al futuro, entre ellos la catalogación de Ulmus laevis como especie amenazada y en peligro de extinción por la fragilidad de su hábitat natural, y la continuidad de la línea de trabajo emprendida, utilizando técnicas de marcadores moleculares para identificar los genes de resistencia, de modo que los plazos y la superficie de parcelas experimentales sean más reducidas. Esto permitirá incrementar sensiblemente el número de clones resistentes a niveles que garanticen una variabilidad suficiente.


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