Durante las vacaciones veraniegas, al estar más relajados, con más tiempo libre para el ocio, y con temperaturas más altas, es habitual que los hábitos saludables, tanto respecto a la dieta, como a la práctica de actividad física, se vean alterados por la nueva y placentera situación en que nos encontramos.
Alteraciones que incluyen una mayor presencia de ultraprocesados, bebidas refrescantes, repostería, helados… excesos alimentarios que, unidos a una menor actividad física, comportan en muchos casos un desequilibrio entre la ingesta y el gasto de energía.
Por ello, coincidiendo con las fechas de vuelta de las vacaciones, las profesoras de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC Anna Bach y Laura Esquius han querido ofrecer una serie de consejos y claves para retomar los hábitos saludables en la dieta y en el ejercicio físico.
Claves para retomar los hábitos de alimentación saludable
En cuanto a la alimentación, Anna Bach directora del máster universitario de Nutrición y Salud de la UOC, apunta:
- Apostar por la variedad y la densidad nutricional. La pirámide de la dieta mediterránea ayuda a saber las proporciones adecuadas. Es necesario dar el máximo protagonismo a las frutas y verduras de todo tipo.
- Priorizar los alimentos mínimamente procesados y limitar la comida rápida.
- Consumir con moderación y frugalidad. Controlar el tamaño de las raciones. Usar la medida del plato para no excederse. No comer hasta saciarse. Si se come fuera de casa, intentar mantener las mismas proporciones y hábitos saludables que en casa, y prestar atención a las cantidades. Es aconsejable hacer las cenas más ligeras que las comidas.
- Leer las etiquetas, si hay dudas en la elección entre dos alimentos parecidos. El sistema de etiquetado nutricional Nutriscore, que se implantará a finales del año 2021 en España y se encontrará en el frontal de los productos envasados, ayudará en la selección. Un código de colores permitirá identificar los alimentos con elevadas calorías provenientes de grasas saturadas, azúcares simples y sodio.
- Evitar siempre el consumo de alcohol. Al volver a la rutina y si se quiere reducir el peso, esta recomendación aún tiene más relevancia.
- Dar prioridad a las actividades culinarias. Para evitar la monotonía y disfrutar de cada comida, es recomendable cocinar utilizando técnicas culinarias variadas y limitando los fritos. La sal debe usarse con moderación; se puede aderezar con hierbas y especias, que también potencian los sabores.
- Practicar la convivialidad. Disfrutar de las comidas en compañía alrededor de la mesa al menos una vez al día. Compartir los alimentos, sentarse alrededor de una mesa sin aparatos digitales o tener una conversación agradable son aspectos beneficiosos que contribuyen a la buena salud.
- Comer masticando despacio y centrándonos en el plato que tenemos delante.
Y para retomar la práctica de ejercicio físico a nuestros niveles habituales, Laura Esquius, directora del máster universitario de Alimentación en la Actividad Física y el Deporte de la UOC, propone:
- Ejercicio aeróbico para la mejora de la salud cardiorrespiratoria.
- Ejercicios de fuerza para mejorar el fitness muscular.
- Ejercicios de flexibilidad o yoga.


