Gran parte del desperdicio que se produce en el sector de la fruta se debe a las piezas que caen al suelo y no se recolectan ni comercializan, ya que no se consideran aptas para consumo directo por razones de seguridad alimentaria. Sin embargo, a esta fruta se le podría dar otros usos alternativos, evitando así el desperdicio.

En esta línea, el centro tecnológico AINIA, con sede principal en Paterna (Valencia), a través de su equipo de visión de la Unidad de Transformación Digital, ha puesto en marcha el proyecto FOODCOLLECT para desarrollar una plataforma robótica móvil capaz de recolectar fruta del suelo para poder darle un segundo uso y recuperar la inversión inicial que se ha realizado en los campos agrícolas.

Un robot que recoge la fruta caída al suelo

El objetivo es la recogida de fruta caída del árbol al suelo, unas piezas a las que se puede dar otro tipo de usos —comida animal, extractos, zumos, productos procesados, aromas, azúcares, biomasa…—, reduciendo así el desperdicio alimentario y mejorando el rendimiento de los campos frutales. De momento el proyecto se está centrando en naranjas y caquis, dos de los cultivos más importantes en la Comunidad Valenciana, pero en un futuro se pretende que se la tecnología extienda a cualquier tipo de fruta susceptible de ser recolectada del suelo agrícola.

Según explican desde AINIA, el robot recolector incorpora tres principales innovaciones:

Navegación autónoma con una plataforma robótica móvil. Se está desarrollando un software capaz de generar trayectorias óptimas para mover la plataforma móvil entre las plantaciones de los árboles frutales y que, durante el proceso, sea capaz de pararse, detectar y localizar la fruta del suelo. Además, incluye un módulo de evasión de obstáculos, lo cual añade un grado de seguridad y confianza al usuario sabiendo que no podrá chocarse con los objetos ni con las personas y también incorpora un GPS para poder geolocalizarse en cualquier momento y saber su posición exacta en la plantación.

Recolección de fruta con un brazo robótico colaborativo. Para la recolección de la fruta se ha incorporado a la plataforma un brazo robótico colaborativo que permitirá coger la fruta del suelo y depositarla en el cesto incorporado. Además, se está realizando un diseño a medida de una garra que va a permitir una adaptabilidad perfecta a la fruta, haciendo que la recolecta sea eficiente y segura.

Detección y localización de la fruta con un sistema avanzado de visión. El módulo de visión del equipo está compuesto por una cámara 2D —que permite identificar la fruta, analizar su color, su textura y su estado— y una cámara 3D con la que es posible analizar su forma, tamaño y la ubicación en el suelo. El objetivo de la investigación es el desarrollo de algoritmos que permitan identificar, clasificar y localizar la fruta en el suelo para poder recolectarla.

Resumen
Un robot que recoge la fruta caída al suelo, facilitando un uso alternativo
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Un robot que recoge la fruta caída al suelo, facilitando un uso alternativo
Descripción
Gran parte del desperdicio en la fruta se debe a las piezas que caen al suelo y no se recolectan ni comercializan, ya que no se consideran aptas para consumo directo por razones de seguridad alimentaria. Sin embargo, a esta fruta se le podría dar otros usos alternativos, evitando así el desperdicio.
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