Enoturismo, Jamonturismo, Quesoturismo, Oleoturismo, Gastroturismo conventual… son algunos de los nuevos gastroplanes que ofrece la provincia de Salamanca, propuestas que incluyen sugerencias con rutas y recomendaciones paisajísticas, culturales y patrimoniales para realizar en la zona.

En la provincia de Salamanca se producen algunos de los mejores alimentos e ingredientes de España. Campos donde se cultivan leguminosas, cereales y patatas, terrenos poblados de olivos y almendros, su dehesa y su extensa cabaña ganadera, la reconocida industria chacinera, su producción hortícola, su increíble potencial para los amantes de la caza y las setas, y sus dos pujantes zonas vitivinícolas forman los vértices de una gastronomía tremendamente particular, sólida y muy asentada.

Gastroplanes de Salamanca

Unas estupendas materias primas con las que la Diputación de Salamanca ha elaborado un interesante gastrocalendario con rutas gastronómicas para todos los gustos.

  • Jamonturismo. Existen pocas sensaciones comparables a saborear una loncha de Jamón Guijuelo: reflejos y brillos sobre la grasa infiltrada, el intenso aroma y un sabor envolvente único convierten la invitación en una irresistible tentación. La provincia de Salamanca ofrece una interesante Ruta del Jamón, con visitas guiadas por las instalaciones de sus productores para conocer la figura del cerdo ibérico y el peso cultural que ostenta en una zona como Guijuelo, disfrutar de un curso de corte a cargo de un maestro en esa disciplina y la posterior degustación de los productos del cerdo ibérico de bellota.
  • Oleoturismo. Afrutado, denso, de intensa fragancia y toque picante. Así es el aceite de oliva virgen extra que se elabora en los parques naturales de Las Arribes y la Sierra de Francia, lo que aporta notas singulares al preciado zumo de la aceituna. Ese gran valor medioambiental queda patente en la declaración de las sierras del sur como Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Catas dirigidas, rutas, visitas a olivares… son variadas las experiencias de oleoturismo que se ofrecen al visitante, que le van a permitir adentrarse en la nueva cultura del aceite.
  • Quesoturismo. En el noroeste salmantino se inició a finales del XIX la fabricación artesanal de queso con métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja. Así surgió la Marca de Garantía Queso Arribes de Salamanca, que presenta abundantes ojos, homogéneamente distribuidos, con un agradable olor y un aroma muy desarrollado, con reminiscencias a leche de oveja y mantequilla. Hoy se pueden visitar queserías tradicionales con más de 60 años de historia, para conocer su explotación y elaboración, y disfrutar posteriormente de catas de quesos de manos de maestros cortadores
  • Enoturismo. Tanto la D.O. Arribes como la D.O.P. Sierra de Salamanca cuentan con multitud de bodegas en las que conocer cómo elaboran sus vinos, catarlos en primera persona y poder adquirirlos directamente. Unas visitas que pueden complementarse con rutas de senderismo, paseos en bicicleta o avistamiento de aves.
  • Gastroturismo Conventual. Los conventos de clausura esconden entre sus paredes el misticismo y la tradición de muchos siglos. Por ello se convierten en una magnífica opción para adquirir pequeñas joyas elaboradas con fórmulas magistrales, custodiadas con el paso el tiempo. Perrunillas, mantecados, repelaos, pastas, amarguillos, almendrados, jesuitas y nevaditos son solo algunos de estos pecados de obligada penitencia. Una forma de adquirir estos productos es dirigirse a los conventos y monasterios que se dedican a estas especialidades: Benedictinas en Alba de Tormes; Clarisas en Ciudad Rodrigo y Cantalapiedra; Agustinas en San Felices de los Gallegos o Carmelitas en Peñaranda de Bracamonte. Entre los ingredientes fundamentales de estas “dulces tentaciones” figura la miel, producto en el que destaca Salamanca por cantidad y calidad. De hecho, la provincia salmantina ocupa el primer puesto en producción de miel y polen a nivel regional.
  • Gastrocalendario de fiestas y recetarios. Pero, además, la provincia de Salamanca ofrece un interesante gastrocalendario con ferias, fiestas de interés turístico, actividades y jornadas gastronómicas a lo largo de todo el año. Y a ello hay que sumar los recetarios para elaborar algunos de los platos más reconocidos de la región como el hornazo, la chanfaina, las patatas meneás, la jeta asada, el picadillo de Tejares, el calderillo bejarano, el sacatrapos o el bollo maimón, entre otras delicias.
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Título
Jamonturismo o gastroturismo conventual, entre los gastroplanes de Salamanca
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Enoturismo, Jamonturismo, Quesoturismo, Oleoturismo, Gastroturismo conventual… son algunos de los nuevos gastroplanes que ofrece la provincia de Salamanca.
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