Se llama Sherry Caviar y es uno de esos escasos delicatessen que aparecen en el mercado de vez en cuando, sorprendiendo por su originalidad y calidad. Un producto único en el mundo desarrollado por una empresa gaditana, Biogades Food Tech, dedicada a la investigación, desarrollo y producción en biotecnología molecular aplicada a la hostelería. Exteriormente, […]

Se llama Sherry Caviar y es uno de esos escasos delicatessen que aparecen en el mercado de vez en cuando, sorprendiendo por su originalidad y calidad. Un producto único en el mundo desarrollado por una empresa gaditana, Biogades Food Tech, dedicada a la investigación, desarrollo y producción en biotecnología molecular aplicada a la hostelería.

Exteriormente, su aspecto y textura son muy similares al del caviar, unas pequeñas esferas que simulan a la perfección las tradicionales huevas del esturión. Con la diferencia de que están elaboradas a partir de un tipo de algas de sabor neutro pero con una importante carga de nutrientes beneficiosos para la salud.

Pero lo más original es que su interior se encuentra relleno de un delicioso vino Pedro Ximénez de siete años, denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry, que logra mantener intactas todas sus propiedades.

 

Buenas perspectivas de futuro

De momento el producto no está aún comercializado, aunque la empresa productora espera que se encuentre a disposición del público en unos meses. El nuevo producto cuenta, además, con muy buenas perspectivas de futuro, ya que el sistema permite que las esferas de caviar puedan ir rellenas de cualquier otro tipo de vino, lo que amplía su campo de desarrollo a otras gamas como el cava, el champagne o los grandes reservas.

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