Si la oferta que Vichy Catalán ha presentado ante el juzgado Mercantil número 6 de Barcelona para adquirir la unidad productiva de Cacaolat SA gana el procedimiento concursal que supervisa este juzgado, el grupo empresarial catalán comenzará a producir de forma inmediata el conocido batido, en la factoría que Orangina Schweppes posee en la localidad […]

Si la oferta que Vichy Catalán ha presentado ante el juzgado Mercantil número 6 de Barcelona para adquirir la unidad productiva de Cacaolat SA gana el procedimiento concursal que supervisa este juzgado, el grupo empresarial catalán comenzará a producir de forma inmediata el conocido batido, en la factoría que Orangina Schweppes posee en la localidad de Barberà del Vallès (Barcelona).

Vichy Catalán presentó ayer (18 de octubre) ante dicho juzgado su oferta definitiva para adquirir Cacaolat, desde 2007 perteneciente a Nueva Rumasa.. Si la oferta es la elegida "firmaremos inmediatamente la compra definitiva de la fábrica, que en un plazo de entre seis meses y un año ya podrá funcionar a pleno rendimiento, según nuestros cálculos", ha asegurado Joan B. Renart i Montalat, consejero delegado de Vichy Catalán.

El proyecto garantiza, además, que la producción principal de Cacaolat se mantendrá en el entorno industrial de Barcelona, donde siempre ha estado, y en la planta de Utebo, en Zaragoza. Los planes de Vichy Catalán para estas dos plantas de producción son ambiciosos: "nuestra intención es duplicar la producción industrial de Cacaolat en la nueva fábrica de Barberà y triplicar la producción de la planta aragonesa", ha manifestado el consejero delegado de Vichy Catalán.

Cacaolat es una marca de batido de leche y cacao fabricada por la empresa Letona, que a su vez pertenecía al grupo Nueva Rumasa, cuya propiedad se encuentra actualmente en litigio.

El primer batido industrial del mundo

El batido Cacaolat fue idea de Joan Viader Roger, hijo de Marc Viader Bas, un industrial catalán que en 1925 fundó la sociedad anónima Letona. La idea surgió a partir de una bebida artesanal que originalmente se elaboraba en Hungría.  En 1931 Joan Viader solicitó la patente del producto como "bebida nutritiva refrescante", siendo el primero elaborado de forma industrial en todo el mundo.

El producto se elaboraba a partir de leche desnatada  -un subproducto que en aquella época era desechado- con cacao y azúcar. La producción se vio paralizada entre 1936 y 1950, primero por la Guerra Civil y después por la falta de abastecimiento de cacao de calidad. Años más tarde Letona retoma y aumenta la producción del batido.

En 1971 Clesa se hace con Letona, y por ello pasa también a controlar Cacaolat. En 1998 la empresa fue comprada por Parmalat, y desde 2007 pertenece a Nueva Rumasa.

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