Hay veces que los dientes de ajo, generalmente los más jóvenes o tiernos, tienen la piel muy pegada al fruto y eso hace que resulte francamente difícil pelarlos. Pero hay un truco que nos ayudará a ahorrar tiempo, esfuerzo y maldiciones: recurrir al microondas. Colocamos el diente de ajo en el micro y lo tenemos […]

Hay veces que los dientes de ajo, generalmente los más jóvenes o tiernos, tienen la piel muy pegada al fruto y eso hace que resulte francamente difícil pelarlos. Pero hay un truco que nos ayudará a ahorrar tiempo, esfuerzo y maldiciones: recurrir al microondas.

Colocamos el diente de ajo en el micro y lo tenemos de 7 a 10 segundos a una potencia más o menos del 60% (ojo, todo depende de la potencia máxima de cada aparato).

Comprobamos que el ajo esté caliente. Apretamos por una de las puntas y gracias al calor, que hace que la piel se resquebraje, el interior se despegará más fácilmente.

Y hablando de ajos, para evitar el desagradable olor que siempre queda en las manos, el mejor sistema es lavarse con agua siempre fría y resistiendo la tentación de frotarse los dedos, simplemente dejando correr el agua por ellos unos segundos. El olor desaparece por sí solo.

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