El Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja y la Asociación de Antiguos Alumnos de IE Business School organizaron el pasado martes, 15 de octubre, el seminario El vino como producto de inversión, un encuentro en el que se expuiseron las oportunidades que genera la inversión vinícola en España. A través de sus diversas ponencias, todas […]
El Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja y la Asociación de Antiguos Alumnos de IE Business School organizaron el pasado martes, 15 de octubre, el seminario El vino como producto de inversión, un encuentro en el que se expuiseron las oportunidades que genera la inversión vinícola en España.
A través de sus diversas ponencias, todas ellas impartidas por expertos del mundo financiero y vinícola, el seminario trató temas como la Valoración y proceso de venta de una bodega, tema expuesto por Pablo Keller (representante del Grupo Edmond de Rothschild); Invertir en vino, tema desarrollado por José Luis Jiménez, representante de March Gestión; El vino, el último capricho de los inversores, expuesto por Manuel Romera, director del Sector Financiero del IE Business School; e Ideas para triunfar en los mercados internacionales, desarrollado por Harold Heckle, corresponsal de Associated Press y crítico de vinos.
Confidencialidad e información
Pablo Keller, director de División de Corporate Finance de Grupo Edmond de Rothschild, comenzó explicando que “nos encontramos ante un sector con dificultades y muy atomizado”. Como solución propuso “centrarse en las sinergias económicas y financieras”. También analizó los distintos componentes que entran en juego a la hora de valorar una bodega. “No sólo hay que tener en cuenta su valor patrimonial sino que también influyen otros factores como el coste de su construcción, el valor del viñedo, el valor del stock, el valor de los futuros que va a generar, el flujo de caja e incluso aspectos como la tradición familiar y el valor acumulado a lo largo de generaciones”.
También destacó la importancia de una buena negociación para llevar a cabo la venta con éxito de una bodega. “Una de las claves de la negociación es encontrar el equilibrio entre la información que tiene que suministrar el comprador y el vendedor, para garantizar los intereses de cada uno a lo largo del proceso”.
El comprador se interesará “sobre todo por la rentabilidad que ofrece la bodega, y a la vez tendrá en cuenta su capacidad para asumir riesgos, para lo que querrá obtener la mayor información posible del negocio”. Por su parte, el vendedor “no querrá dar toda la información sobre sus clientes, proveedores… hasta que la compra esté asegurada, porque supone un riesgo y un posible plagio de negocio”. “El éxito en la venta de una bodega está en la combinación perfecta entre confidencialidad e información”, además el ponente animó a que en estas negociaciones “se contrate a un asesor experto en la materia, ya que una operación de venta siempre es una operación de riesgo”.
Inversión conservadora y rentable
José Luis Jiménez, director general de March Gestión, habló de “Invertir en vino” y del fondo de inversión March Vini Catena, creado por Banca March en el 2009. La idea surge a raíz de la crisis financiera y de la escasa rentabilidad de los productos financieros tradicionales. “El vino es un producto tangible y poco evolucionado en los mercados, que a diferencia de productos intangibles y abstractos tiene gran atractivo en tiempos de crisis”. A esto se añade la tendencia global a favor del vino. En su exposición demostró que la inversión en el sector del vino es una “inversión conservadora y rentable”, en la que se puede participar con inversiones pequeñas. Además, el sector de las bebidas siempre ha sido una “inversión estable a largo plazo”, como demuestran las evidencias empíricas.
Banca March, a través de su Fondo March Vini Catena, no sólo invierte en vino como producto aislado, sino que ofrece una amplia cadena de productos ligados al proceso vinícola como el corcho, la madera, el vidrio, la maquinaria agrícola, etc. con el objetivo de diversificar más la inversión. Este fondo de inversión ha batido récords de rentabilidad en los últimos cuatro años. “Con un riesgo muy bajo, ha obtenido magníficas calificaciones, entre ellas 4 estrellas Morningstar”.
“El objetivo es seguir mejorando la cartera March Vini Catena adentrándose en mercados emergentes”, con ello se refiere a países con fuerte demanda de este producto como EE.UU., que es el primer importador del mundo de vino y en el que la cultura vinícola está en continuo crecimiento. Hizo referencia a las marcas premium y animó a las grandes bodegas españolas a que se alíen, ya que “la tónica que predomina son bodegas pequeñas y familiares”. “El objetivo es que haya más marcas premium de vinos españoles que sean competitivos y puedan salir a bolsa”.
Mercado atractivo
La tercera ponencia corrió a cargo de Manuel Romera, director del sector financiero de IE Business School, que explicó que los inversores en este mercado buscan una alta rentabilidad y bajo riesgo, habló de un mercado “muy atractivo” que contiene un gran componente cultural. En la actualidad, el concepto de la rentabilidad del vino “no depende tanto del consumo sino de conceptos tales como su valor de colección, su valor intrínseco y escaso o su valor de refugio o anticíclico”, tal y como podemos observar en la actualidad cuando los fondos de productos financieros están de capa caída.
Romera aconsejó que la inversión en el vino sea “una inversión complementaria y nunca sustitutiva de la inversión financiera”. Resaltó también su valor cultural y la creciente tendencia al coleccionismo y las subastas de vino, que se han triplicado en los últimos años. Esta trayectoria está unida al interés por el vino, que ha sido desorbitante en algunos mercados como el chino. En referencia a los vinos españoles explicó que “introducir un vino español nuevo dentro del exclusivo mercado del coleccionismo tiene sus dificultades”, y esto lo achacó a la incapacidad de saber vender nuestros vinos en el exterior y a la estructura familiar de las bodegas.
El vino como pasión
El cierre del seminario corrió a cargo de Harold Heckle, corresponsal de Associated Press y crítico de vinos, que introdujo al auditorio en su particular visión del vino como una pasión. Para ello se remontó a los orígenes del vino hace seis mil años y lo calificó como la “euforia química de nuestra historia”. Calificó a la D.O.Ca. Rioja como una de las Denominaciones de Origen con más peso y ‘savoir faire’ dentro del mundo del vino y dio sus recomendaciones particulares para aquellos inversores que invirtieran en una Bodega y que quisieran “triunfar con sus vinos” en los mercados internacionales.
A través de cuatro vinos explicó “las claves del triunfo”, que centró fundamentalmente en su tipicidad (que la variedad sea reconocible y se exprese en todo su esplendor). Se cataron cuatro vinos: El primero 100% tempranillo, el segundo 95% tempranillo y un 5% garnacha, el tercero un coupage de varias variedades muy seleccionadas y el cuarto un 100% graciano. Heckle hizo partícipe al público en su ponencia de su particular sensibilidad para apreciar un buen vino. Su discurso fue dirigido a animar a los bodegueros a hacer grandes vinos dando por sentado que el mercado acaba recompensándolo.
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