“Una formación de calidad es clave para mejorar la competitividad, la eficiencia y la productividad del sector agroalimentario y hacer frente así a los retos de futuro. Por ello, el Gobierno apuesta por impulsar una sólida formación agraria a través de la Estrategia de Formación Agroalimentaria: Siembra, crece y cosecha tu futuro”.
Así lo aseguraba el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante la presentación la pasada semana de la Estrategia de Formación Agroalimentaria, añadiendo que “se trata de no solo gestionar el presente, sino pensar en el futuro”, para lo cual se han diseñado planes específicos para desarrollar prácticas sostenibles de producción y transformación de los alimentos, garantizar la bioseguridad, el bienestar animal y la seguridad alimentaria, de modo que todo ello contribuya a un mejor reconocimiento de los profesionales y a mantener un sector agroalimentario europeo puntero.
Impulso a la formación agraria
En este sentido, Planas recordaba que el 76 % de los agricultores tiene una formación excelente, pero adquirida por sus propios méritos, sin otro aprendizaje que no sea el transmitido por sus padres o familiares. Un 20 % ha hecho cursos breves no acreditados y únicamente un 4 % tiene una instrucción formal universitaria o de formación profesional, por lo que, explicaba el ministro, “no se trata solo de mejorar los conocimientos de los actuales profesionales, sino de atraer talento”, animando a los jóvenes a dedicarse a una ocupación llena de oportunidades, con relevancia estratégica, capacidad de innovación y con una clara contribución al desarrollo sostenible.
Una formación para la que su Departamento ha elaborado cinco líneas estratégicas:
- La primera línea comprende actuaciones dirigidas a dotar de prestigio a las profesiones y atraer talento joven que valora una ocupación de alta empleabilidad y buenas perspectivas de futuro.
- La segunda tiene como objetivo el impulso de la formación formal, mediante colaboraciones con universidades, colegios profesionales y la promoción de la formación profesional en materia agroalimentaria en modalidad dual, que permite la alternancia entre el centro educativo y la empresa.
- La formación no oficial, como complemento a la formal, se integra en la tercera línea, apostando por la formación continua de técnicos del medio rural y otros cursos online que ya han realizado más de 15 000 personas.
- La cuarta línea está destinada a las competencias digitales a través La Vega Innova, un espacio para impulsar la innovación tecnológica en el sector agroalimentario.
- La quinta línea se destinará al seguimiento y evaluación de las anteriores.


