Un estudio revela que un alto porcentaje de los españoles consumiría más carne vegetal si conocieran sus beneficios, ofrecieran un alto valor nutricional, un sabor similar a la carne animal y un menor impacto medioambiental.
Al menos así se refleja en un reciente estudio —ómnibus con una muestra de 1000 españoles, un 84 % con edades entre los 24 y los 55 años, hombres y mujeres por igual y mayoritariamente de clase media— realizado por Heura Foods para conocer la disposición de los españoles al consumo de alternativas vegetales a la carne.
Las alternativas vegetales a la carne
Entre las conclusiones de este estudio destacan:
Cada vez son más los españoles a favor del consumo de alternativas vegetales a la carne, sin embargo, la desinformación acerca de su valor nutricional e impacto ambiental, así como la expectativa de sabor y textura son todavía barreras para su consumo masivo. En concreto, el 85,6 % de los encuestados se sitúa a favor del consumo de carne vegetal siempre que ofrezca un alto valor nutricional, un sabor similar a la carne animal y un menor impacto ambiental.
Los menores de 45 años lideran esta tendencia y, por zona geográfica, el norte de España, con la Rioja, Navarra y Galicia, son las más regiones propensas a aumentar la ingesta de carne vegetal superando a la Comunidad de Madrid y Cataluña, zonas que ya cuentan con la mayor penetración en el territorio.
España es actualmente el primer país de Europa y el séptimo a nivel mundial en consumo de carne animal por persona, aunque en la última década el consumo de kilogramos de carne por persona ha disminuido un 18% y el 48% de los españoles ha disminuido su consumo de carne animal. En este sentido el estudio confirma que prácticamente el 56 % de los españoles ha consumido carne vegetal en los últimos 6 meses y cerca del 10% se está planteando probarla en el corto plazo. Aquí el noroeste marca un consumo mayoritario y Castilla la Mancha, Castilla y León y Extremadura como las que menos.
La textura y el sabor son todavía uno de los grandes prejuicios de los españoles a la hora de probar carne vegetal, aunque el 84,8 % de los encuestados opina que consumirían este tipo de alimento si les asegura un sabor y textura similar al de su homólogo animal.
Por género, tanto hombres como mujeres comparten una expectativa similar en cuanto a sabor. Sin embargo, los mayores de 55 años son los más reticentes y un 10 % aseguran que no consumirían carne vegetal incluso si su sabor imitara perfectamente al de la carne animal. En su contra, los españoles de 24 a 35 años son los más favorables, con solo un 1,6 % de rechazo.
El estudio indica que el 63,8 % de los españoles posiciona sustituir la carne animal por la vegetal como la cuarta medida en impacto medioambiental, situándola por detrás (por orden) del reciclaje, el uso de fuentes renovables en el hogar o la reducción del consumo de agua. Solo una pequeña parte de quienes han consumido carne vegetal percibe claramente su valor sostenible. Por otro lado, las personas que no la han probado ni consideran hacerlo son las que otorgan menos importancia al impacto ambiental del consumo de carne vegetal en lugar de carne animal. Pero los datos dicen lo contrario.


