Cada vez más las marcas de alimentación están avanzando a través de la innovación y la adecuación de sus productos a las nuevas tendencias para ofrecer alimentos más prácticos, fáciles y rápidos de utilizar y, sobre todo, de confianza.
Todo con el objetivo de ayudar a que más personas lleven una dieta diaria que sea accesible para todos los sectores de la población, con productos que sean mejores nutricionalmente pero que, a la vez, sigan siendo apetitosos.
Por otro lado, los consumidores están cada día más informados y, como consecuencia, son más exigentes con los alimentos que compran y quieren saber qué comen pero también ser responsables con factores éticos como la sostenibilidad y el medio ambiente.
Por todo ello, el sector de la alimentación está comprometido con el desarrollo y comercialización de productos que hagan todo lo posible y que, al mismo tiempo, permitan la elaboración de platos tan sanos y apetecibles como este Pastel de espinacas y queso de cabra, una receta ofrecida por la marca de platos preparados La Cocinera.
Pastel salado de espinacas y queso de cabra
INGREDIENTES
- 1 lámina de masa de hojaldre para tartas y empanadas
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 2 cucharadas de cebolla cortada
- 2 huevos
- 100 ml de crema de leche
- 400 g de espinacas cortadas
- 1 rulo de queso de cabra
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de sal
ELABORACIÓN
Descongelamos la masa de hojaldre a temperatura ambiente.
En una olla con agua hirviendo con sal cocemos las espinacas durante 8 minutos y luego las escurrimos bien.
En una sartén con aceite pochamos la cebolla y cuando esté transparente añadimos las espinacas, salteándolas hasta que suelten todo el líquido.
Precalentamos el horno a 200 ºC.
Batimos el huevo con la crema de leche, una pizca de sal y nuez moscada, añadimos las espinacas y mezclamos cuidadosamente hasta conseguir una masa homogénea.
Para montar el pastel, extendemos la masa y forramos con ella un molde apto para horno, pinchamos varias veces el fondo con un tenedor. Añadimos la preparación anterior, disponemos encima unas rodajas de queso de cabra y horneamos a 200 ºC durante 30 minutos o hasta que la masa esté doradito.


