Lo que antiguamente era una necesidad —la conservación de determinados alimentos cuando no existía la refrigeración artificial—, hoy es tendencia. Escabeches y encurtidos, técnicas tradicionales de conservación, vuelven con fuerza y se revalorizan por su utilidad y versatilidad en la cocina actual. Ya no son solo formas de preservar alimentos, sino recursos creativos al servicio […]
Lo que antiguamente era una necesidad —la conservación de determinados alimentos cuando no existía la refrigeración artificial—, hoy es tendencia. Escabeches y encurtidos, técnicas tradicionales de conservación, vuelven con fuerza y se revalorizan por su utilidad y versatilidad en la cocina actual. Ya no son solo formas de preservar alimentos, sino recursos creativos al servicio del sabor.
En verano, escabeches y encurtidos
“En esta recuperación de lo esencial, el Vinagre de Jerez, con Denominación de Origen desde 1994, es un ingrediente clave gracias a su calidad, ya que tiene su origen en los propios Vinos de Jerez”, explican desde el Consejo Regulador de la DOP.
En un momento en que la gastronomía recupera técnicas tradicionales con una mirada contemporánea, los escabeches y los encurtidos están viviendo un auténtico renacer, especialmente en la época veraniega, ya que se trata de elaboraciones, que combinan sencillez y sofisticación pero, sobre todo, siempre muy fresquitas: escabeche de pescado, de pollo o conejo, escabeche de berenjenas, mejillones en escabeche, pepinillos o cebollitas encurtidas, el tan de moda kimchi coreano, rabanitos encurtidos…
Además, estas dos técnicas culinarias, al permitir alargar la vida útil de los alimentos de forma natural, sin conservantes artificiales, responden también a una cocina que apuesta por la sostenibilidad y el desperdicio cero.


