El próximo ocho de junio tendrá lugar en el archipiélago finlandés de Aland una subasta en la que se pujará por las botellas de champagne más antiguas del mundo, encontradas como restos de un naufragio sucedido hace 200 años en las costas de esta región situada entre Finlandia y Suecia. Durante la expedición de unos […]

El próximo ocho de junio tendrá lugar en el archipiélago finlandés de Aland una subasta en la que se pujará por las botellas de champagne más antiguas del mundo, encontradas como restos de un naufragio sucedido hace 200 años en las costas de esta región situada entre Finlandia y Suecia.

Durante la expedición de unos buceadores, a principios de 2010, a la región de Aland, formada por cerca de 6.500 islas (sólo 65 de las cuales no están habitadas), se encontraron los restos de un naufragio de 200 años de antigüedad.

Pero ese no fue todo el extraordinario hallazgo que se hizo entonces, sino que dentro de los restos del barco se encontraron un buen número de botellas de champagne que se encontraban en perfectas condiciones y que datan de la primera mitad del siglo XIX, convirtiéndolo, así, en el champagne consumible más antiguo del mundo.

Record de 30.000 euros en la anterior subasta

Tras una primera subasta que se celebró en 2011 y en la que una sola botella de esta bicentenaria bebida fue vendida por la cifra record de 30.000 euros, el próximo 8 de Junio, se subastarán once de las 145 botellas que fueron encontradas, de las cuales algunas provienen del conocido fabricante Veuve Clicquot y otras son de Heidsieck, huy en día elaboradas por Vranken-Pommery Monopole.

Notas de cata, por la sumiller local

El champagne recuperado del naufragio es de una calidad extraordinariamente buena. Una de las primeras personas en probarlo, la sumiller local Ella Grüssner Cromwell-Morgan, declaró tras la cata que la bebida tenía ”un buquet a fruta muy madura, el tono de la uva pasa dorada y el aroma claro a tabaco”, añadiendo que a pesar de tratarse de un vino extremadamente viejo había frescura en él: ”no se ha debilitado de ningun modo o mejor dicho, tiene una suave acidez que refuerza el dulzor, con un claro gusto a los barriles de roble en que fue almacenado”, aseeguraba la sumiller.

Coincidiendo con la fecha de la subasta de las botellas, tendrá lugar además la semana de la comida y la bebida de Aland, excusa perfecta para disfrutar de la gastronomía, el champagne y una agradable estancia en este privilegiado enclave finlandés.