El Euskal Txerria, también conocido como Pío Negro, Bigourdano, Euskal Txerria o Vasco-Bearnés es una raza porcina rústica y antigua, bien adaptada a las condiciones ambientales y productivas de la montaña navarra y vascofrancesa.
A principios del siglo pasado, el Euskal Txerria o Pío Negro se extendía por los valles del Pirineo Occidental, tanto en Iparralde como en la vertiente navarra, conviviendo con otras razas porcinas. Sin embargo, la competencia de otras razas más productivas ha ido llevando a este cerdo autóctono al borde de la extinción. Tras este periodo de clara regresión, esta raza porcina fue recuperada en los inicios de la década de los años ochenta y conservada desde entonces por el Institut Technique du Porc francés junto con otras razas porcinas.
Conservación de la raza Euskal Txerria
Y ahora, LIGERAL —organismo de selección porcina que cuenta con el amparo del Ministerio francés de Agricultura— y la asociación navarra de Euskal Txerri han firmado un convenio de colaboración para garantizar el programa genético de conservación de la raza porcina autóctona Euskal Txerria o Pío Negro en Navarra, en línea con las normativas zootécnicas europeas y las directrices seguidas en Iparralde (País Vasco francés).
El acuerdo, que estará monitorizado por el organismo público navarro INTIA, tiene como principal objetivo preservar esta raza tradicional, para lo cual establece compromisos claros por parte de todas las partes involucradas:
- Desde Iparralde, la entidad LIGERAL se compromete a integrar a los productores de Navarra en su base de datos y a asesorarles en la gestión de la raza, proporcionando también los certificados de origen cuando sea necesario.
- Por su parte, Nafarroako Euskal Txerri Elkartea se encargará de formar tanto al personal técnico de INTIA como a los productores en la correcta selección de los reproductores, así como en el uso de la base de datos de LIGERAL.
- Aquellas personas productoras de Navarra, que se adhieran a este convenio, deberán cumplir con las normativas de identificación y selección establecidas, asegurando así la trazabilidad y la calidad genética de los animales.
- Además, INTIA, a través de su personal técnico, será el organismo público responsable de monitorizar el plan de conservación, velando por el cumplimiento de los estándares genéticos y el bienestar de los animales.



