De Anne-Sophie Pic se podría asegurar que lleva la cocina en sus genes. Para contar su historia hay que remontarse a 1889, cuando su bisabuela Sophie comenzó el actual negocio familiar, Maison Pic, un pequeño restaurante y hotel de carretera situado en el municipio francés de Valence. Ya en 1934, su abuelo André consiguió la […]

De Anne-Sophie Pic se podría asegurar que lleva la cocina en sus genes. Para contar su historia hay que remontarse a 1889, cuando su bisabuela Sophie comenzó el actual negocio familiar, Maison Pic, un pequeño restaurante y hotel de carretera situado en el municipio francés de Valence.

Ya en 1934, su abuelo André consiguió la primera estrella Michelín para este curioso establecimiento, un reconocimiento que su hijo Jacques (padre de Anne-Sophie) se encargó de elevar a las preciadas tres estrellas en 1973 y logró mantenerlas hasta su fallecimiento en 1992.

Los aromas de la cocina, su primer recuerdo

Anne-Sophie Pic creció en este contexto, rodeada de aromas que provenían de la cocina del restaurante y ascendían a su dormitorio en el segundo piso del peculiar hotel de carretera. Pero no fue hasta la muerte de su padre cuando Anne-Sophie se marcó la meta de hacerse cargo del negocio familiar y recuperar las distinciones obtenidas por sus antepasados. Antes de esa decisión obtuvo un título en administración de empresas y colaboró con firmas como Yves Saint Laurent y de Moët & Chandon.

En febrero de 2007, cuando recibió las tres estrellas Michelin por su labor al frente de Maison Pic en Valence, Anne-Sophie Pic hizo historia como la primera chef femenina de Francia en recibir semejante calificación en 56 años, un honor que hasta entonces parecía reservado tan solo a hombres.

Anne-Sophie2Una cocina renovada

La cocina de la flamante chef había abandonado definitivamente las espesas salsas a base de mantequilla y besamel empleadas tradicionalmente por los clásicos chefs franceses, aplicando en su lugar novedosos métodos culinarios a los que añadía un exótico toque asiático. Una propuesta de tipo minimalista que -aun manteniendo o renovando alguno de los míticos platos creados por su padre, como la corvina con caviar o su abuelo, el cangrejo de río gratinado- supo incorporar nuevos ingredientes de su propia cosecha.

Su actual carta ofrece pescados, mariscos, crustáceos, San Pedros recién capturados, lubina, bogavante azul, así como platos tradicionales de carne, aves de corral y casquería reinterpretados: pollito cebado de Bresse, molleja de cordero (asada en cacuela caramelizada y con toques de lavanda servida con zanahorias), pichón de Drôme (escalfado en caldo ligeramente ahumando con guisantes y habitas bañadas en mantequilla con anís verde), liebre al estilo real (gnocci a la piamontesa ligeramente especiado y trufado con mermelada de membrillo al vino rojo) y en los postres, los sabores de las castañas de Ardechen o el limón de Menton.

La mejor chef del mundo

El pasado año 2011 Anne-Sophie Pic fue nombrada en Londres la mejor chef del mundo tras recibir el Premio Veuve Clicquot 2011, entregado por San Pellegrino World’s 50 Best Restaurants Awards. Este premio recompensa a una mujer excepcional cuya cocina es reconocida por los críticos de todo el mundo.

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