En una interpelación en el Senado, el ministro Arias Cañete ha manifestado que “es particularmente preocupante el sistema de las desaladoras, que estaba llamado a sustentar el abastecimiento para consumo humano y riego agrícola a lo largo de la costa mediterránea”, recordando cómo el plan suponía la construcción de 51 instalaciones y, según ha matizado, […]

En una interpelación en el Senado, el ministro Arias Cañete ha manifestado que “es particularmente preocupante el sistema de las desaladoras, que estaba llamado a sustentar el abastecimiento para consumo humano y riego agrícola a lo largo de la costa mediterránea”, recordando cómo el plan suponía la construcción de 51 instalaciones y, según ha matizado, “en este momento 17 están en explotación y 15 en construcción”.

Asimismo, el ministro ha puntualizado que “se han invertido 1.664 millones de euros y, en estos momentos, precisamos de otros 762 millones de euros más, si queremos que las 32 desaladoras iniciadas estén operativas. La inversión total sería de 2.426 millones”, ha desgranado, para añadir que las 17 desaladoras operativas producen 111 hectómetros cúbicos de agua desalada, es decir, un 16,45 % del total de los 678 hectómetros cúbicos que tenían que estar produciendo en la actualidad.

“Muy caras” para el sector agrario

En cuanto a uno de los usos básicos del agua desalada previsto en el plan, el regadío, Arias Cañete ha explicado que el coste de producción por metro cúbico es “muy superior a lo que pueden soportar los costos del sector agrario” –1,1 euros/metro cúbico– frente a los 0,30 euros/metro cúbico como máximo.

Subvenciones encubiertas

Por tanto, ha proseguido el ministro, para hacer viable el uso de las desaladoras habría que acudir, según sus palabras a “una cadena de subvenciones encubiertas, porque, de lo contrario, los agricultores no demandarían el agua de la desaladora”. “Es más, algunas de las desaladoras ya terminadas, ni siquiera pueden entrar en servicio, al cien por cien, porque carecen de licencias, les falta conexión a la red de agua potable u otras razones”, ha añadido.

Depuración y reutilización

Arias Cañete ha señalado como uno de los grandes retos del Ministerio el impulso de “la reutilización del agua depurada” en España, hasta alcanzar el volumen de 650 hectómetros cúbicos/año de agua reutilizada, pero sin olvidar el empleo de trasvases.

En este sentido, Arias Cañete ha recordado que los trasvases ya se emplean en la actualidad para garantizar el abastecimiento y dar de beber a miles de personas en España, “por lo que no puede suponer motivo de alarma para nadie”, ha remarcado.