Fundada por el reconocido Alain Ducasse con la misión de compartir la experiencia y la filosofía del icónico chef francés, École Ducasse, al inicio de un nuevo año gastronómico, explica las que, en su opinión, serán las tendencias clave que marcarán 2026.
En línea con la filosofía de su fundador, Alain Ducasse, este centro de formación observa una profunda evolución en las prácticas culinarias, impulsada por la búsqueda del equilibrio, la naturalidad y el significado, con tres tendencias principales: postres con bajo contenido en azúcar, cocina vegetal y el enfoque ‘del huerto al plato’.
La cocina y la pastelería en 2026
Postres con menos azúcar. La repostería en 2026 continúa su evolución hacia creaciones menos dulces, más sutiles y centradas en el sabor intrínseco de los ingredientes, que no supondrán una restricción, sino un equilibrio. Los chefs están perfeccionando su dominio del azúcar, jugando con el amargor, la acidez y la textura para revelar la complejidad aromática de las frutas, los cereales y el chocolate. Este enfoque responde a un doble objetivo: preservar la salud de los consumidores y potenciar la experiencia gustativa. La fruta, en particular, se está convirtiendo en un elemento central de esta filosofía, valorada tanto por sus cualidades nutricionales como por su riqueza aromática y visual.
Cocina vegetal. Una tendencia que se está consolidando como uno de los pilares de la gastronomía contemporánea, que ya no es solo una alternativa, sino un campo de expresión culinaria plenamente reconocido. Este enfoque se apoya en técnicas específicas como la fermentación, los métodos de cocción suaves, las extracciones vegetales, la preparación de zumos y caldos concentrados y el tostado de semillas y cereales. Los chefs están desarrollando métodos altamente precisos para realzar los ingredientes vegetales, refinar las texturas y profundizar la intensidad aromática. Esta evolución refleja una creciente conciencia sobre los desafíos medioambientales y sociales, al tiempo que representa una notable oportunidad creativa.
Del huerto al plato. El uso de plantas comestibles, hierbas aromáticas frescas, flores, microvegetales y productos cultivados localmente se está convirtiendo en un sello distintivo de la identidad culinaria. Los chefs están creando huertos, colaborando estrechamente con los productores y redescubriendo variedades olvidadas para enriquecer su paleta de sabores. Una filosofía basada en el respeto por el mundo vivo, la estacionalidad y la trazabilidad.


