La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo de sal a menos de 5 gramos al día, el consumo de grasas saturadas a un 10% de la ingesta calórica diaria y el de azúcar a menos de un 10% para una persona con peso saludable que ingiera 2.000 calorías diarias. ¿Cumplimos fácilmente esta ingesta o nos cuesta?

Si revisamos lo que un niño come a lo largo del día, seguramente nos sorprenderemos. Es bastante común que desayune un vaso de leche con cacao, un zumo de frutas y unas galletas o cereales. Sólo el zumo —si se trata del clásico de tetra brik que encontramos en cualquier supermercado— ya aporta 10 gramos de azúcar por cada 100 mililitros, es decir, que en un vaso de unos 250 mililitros tomamos casi 23 gramos de azúcar. El cacao en polvo también tiene azúcar añadido, si ponemos dos cucharaditas, unos 10 gramos, estaremos añadiendo 15 gramos de azúcar. Por último, si tomamos ocho galletas María estaremos sumando 8 gramos de azúcar y, si optamos por cereales, ingeriremos 18 gramos de azúcar.

Es decir, solo en el desayuno, un niño está tomando entre 46 y 56 gramos de azúcar cuando lo recomendable son 25 gramos al día. Y, si repasamos el resto de comidas, probablemente también encontremos más azúcar del que esperamos. Lo mismo ocurre con las grasas saturadas y la sal.

Para que los ciudadanos tengamos más información, en diciembre de 2016 entró en vigor en España la nueva ley de etiquetado que obliga a indicar las cantidades de grasas, ácidos grasos saturados, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal que contiene cada producto. Además, según los Presupuestos para 2017, el Gobierno gravará las bebidas azucaradas, una medida que ya se aplica en países como Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Francia, México y Hungría.

El azúcar, grasas y sal que debemos tomar

La aplicación Qué Puedo Comer intenta facilitar la tarea de la compra en el supermercado incorporando a su base de datos información nutricional para ayudar a quienes quieren controlar el consumo de azúcar, grasas saturadas y/o sal. La app cuenta con más de 20.000 productos con el objetivo de que el consumidor conozca lo que compra. Además, la aplicación permite ordenar los productos en un ranking por categorías de manera que el usuario pueda conocer otras alternativas con menos azúcar, sal o grasas.

“Con el escáner de código de barras —que ya funcionaba para encontrar alimentos aptos en función del perfil de alergias e intolerancias alimentarias— el usuario podrá conocer en el momento el puesto que ocupa un paquete de galletas, por ejemplo, en el ranking de ‘Bollerías y galletas’ y así poder comparar y ver otras alternativas”, asegura Noelia Jiménez, responsable de la app, que nació como una web hecha por alérgicos para alérgicos cuyo objetivo era recoger la máxima información posible ofrecida por los fabricantes con respecto a los alérgenos de sus productos. Con el propósito de ayudar a alérgicos, celiacos e intolerantes a ciertos alimentos, la web introdujo un buscador de alimentos que ya recoge más de 20.000 productos.

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El azúcar, grasas y sal que debemos tomar, escaneando el código de barras
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Una App para facilitar la tarea de la compra en el supermercado incorporando a su base de datos información nutricional para ayudar a quienes quieren controlar el consumo de azúcar, grasas saturadas y/o sal.
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