La Feira Franca de Pontevedra, que se celebró este pasado fin de semana, ha cumplido este año su edición número doce, en esta ocasión con el tema del comercio en la Pontevedra de finales del siglo XV y comienzos del XVI –por entonces la ciudad más poblada de Galicia- como protagonista central. Mercaderes, campesinos, nobles, […]

La Feira Franca de Pontevedra, que se celebró este pasado fin de semana, ha cumplido este año su edición número doce, en esta ocasión con el tema del comercio en la Pontevedra de finales del siglo XV y comienzos del XVI –por entonces la ciudad más poblada de Galicia- como protagonista central.

Mercaderes, campesinos, nobles, guerreros o bufones, -según las estimaciones del sector se han vendido más de 10.000 trajes de época- moviéndose por todo el centro de la ciudad y en especial en las inmediaciones del campamento medieval instalado en la plaza de España, en el que se recreaba la vida y la actividad de un asentamiento de la época.

Y en las calles de la zona vieja, más de 250 banquetes, comidas y cenas celebradas por particulares, además de las servidas en restaurantes y puestos, en todos los casos en mesas totalmente ambientadas para la ocasión, con platos, cubiertos y cuencos de madera y barro, según las costumbres de entonces.

Cocinas improvisadas en las calles

La carne ha sido un año más la protagonista de la mayoría de los menús, principalmente el churrasco asado a la parrilla al aire libre y las empanadas en todas sus versiones de relleno, aunque naturalmente no podían faltar ni el popular pulpo ni las veraniegas sardinas a la brasa, para acabar con una tradicional queimada.

Las autoridades han estimado en alrededor de 100.000 las personas -entre residentes y visitantes- las que han participado este año en este evento tan particular, para el que el Concello de Pontevedra mantiene abierto un expediente oficial de solicitud para su declaración como fiesta de interés turístico, tanto a nivel gallego como nacional.