Casarse en un lagar de sidra es una nueva opción de celebración que parece estarse poniendo de moda en Asturias. Una original propuesta demandada, sobre todo, por parejas que han celebrado la ceremonia oficial con anterioridad, pero quieren dar a su boda un toque original y divertido, la participación de amigos y familiares. Uno de […]

Casarse en un lagar de sidra es una nueva opción de celebración que parece estarse poniendo de moda en Asturias. Una original propuesta demandada, sobre todo, por parejas que han celebrado la ceremonia oficial con anterioridad, pero quieren dar a su boda un toque original y divertido, la participación de amigos y familiares.

Uno de los establecimientos que ya ha comenzado a ofrecer esta opción es Casa Trabanco, que lo hace en su lagar de Lavandera (Gijón), situado bajo el propio restaurante, en un privilegiado entorno situado a escasos kilómetros de Gijón y cuajado de manzanos, entre el mar y la montaña.

Pero no solamente los novios están optando por este tipo de ceremonia. Algunas parejas han comenzado también a celebrar los bautizos en este entorno, un acto en el que el agua que habitualmente se derrama sobre la cabeza del niño es sustituida por sidra, la bebida tradicional de Asturias.

Como lagar se denomina originalmente el recipiente donde se pisa o prensa la uva para obtener el mosto que finalmente dará lugar a la sidra y, por extensión, el edificio donde se guarda dicha prensa.

En el Principado de Asturias se conoce como llagar, la denominación en asturiano al lugar de producción de la sidra, en el que no solamente se produce esta bebida sino que en muchos de ellos también tienen lugar celebraciones en las que se consume la sidra escanciada directamente de los toneles o “pipas” acompañada de alimentos típicos asturianos.