La ruta gastronómica Mil y una formas de preparar la caballa, ha estado activa durante todos los meses del verano en 16 establecimientos de la localidad de San Fernando (Cádiz), una iniciativa promovida por la Delegación Municipal de Turismo con la que se trataba de ampliar la oferta turística dando a conocer las múltiples posibilidades […]

La ruta gastronómica Mil y una formas de preparar la caballa, ha estado activa durante todos los meses del verano en 16 establecimientos de la localidad de San Fernando (Cádiz), una iniciativa promovida por la Delegación Municipal de Turismo con la que se trataba de ampliar la oferta turística dando a conocer las múltiples posibilidades de elaboración de este pescado tan típicamente veraniego y andaluz.

Al finalizar la temporada y la propia acción promocional, la delegada municipal de Turismo del Ayuntamiento de San Fernando, Cristina Arjona, ha entregado los premios correspondientes, que a juicio del jurado han recaído en la Taberna La Marisma, en la categoría de ‘Fideos con Caballa’, el Restaurante José el 15 en la modalidad de ‘Una caballa con priñaca’ (desmenuzada, con sofrito de tomate, pimiento y cebolla) y en la categoría ‘Mil y una formas de preparar la caballa’ el restaurante Casa Miguel, por su plato Chorizo de caballa a la llama.

La caballa de Andalucía

En tiempos invernales, la caballa permanece a unos 170 metros de profundidad, pero cuando se acerca el buen tiempo, suelen agruparse en bancos muy numerosos y subir a la superficie. Una hembra puede poner entre 200.000 y 400.000 huevos que eclosionan a los pocos días.

El Reglamento del Consejo Regulador de las Denominaciones Específicas Caballa y Melva de Andalucía, define de forma concreta la especie que sirve para la elaboración de las conservas de caballa como la ‘Scomber’,  que es la que habitualmente se encuentra a lo largo de las costas andaluzas.

Igualmente el Reglamento fija como únicos líquidos de cobertura de la conserva, el aceite de oliva y el aceite de girasol, por lo que las condiciones de estas conservas las hacen ser un producto natural típico de la dieta Mediterránea.

El pescado azul utilizado como materia prima aporta el ácido omega3, de alto valor preventivo de las enfermedades cardiovasculares, como se ha podido demostrar, y a él se le une el ácido oleico aportado por el aceite de oliva, formando un producto de alto valor nutritivo y excelentes condiciones para la salud.