La marca de cervezas japonesa Kirin ha puesto en marcha en un buen número de establecimientos de hostelería nipones una máquina que congela la espuma final que se añade a la cerveza de presión, logrando así mantener frío todo el contenido del vaso, durante al menos 30 minutos. La iniciativa se corresponde con los resultados […]

La marca de cervezas japonesa Kirin ha puesto en marcha en un buen número de establecimientos de hostelería nipones una máquina que congela la espuma final que se añade a la cerveza de presión, logrando así mantener frío todo el contenido del vaso, durante al menos 30 minutos.

La iniciativa se corresponde con los resultados obtenidos por un estudio realizado por la propia marca, que asegura que este tiempo superaría ampliamente el tiempo medio de 22 minutos que se estima tarda un consumidor tipo japonés en tomarse una cerveza de tamaño medio.

Sin hielo ni agua añadidos

Según el sitio web de Reuters en su edición USA, la máquina es similar a las usadas para servir los clásicos helados tipo ice cream, solo que en este caso sirve una espesa espuma que únicamente contiene cerveza –sin hielo ni agua añadidos– y ayuda a mantener la cerveza fría, incluso si la temperatura ambiente alcanza los 40 grados centígrados.

El proyecto se ha puesto en marcha en más de 200 puntos de venta en Japón, pero las intenciones son situar alrededor de 1.000 máquinas en restaurantes a lo largo de todo Japón, mientras gestiona la posibilidad de introducir también la máquina en los mercados de Estados Unidos y Europa.