A lo largo de todo el día de ayer, el mercado municipal de la localidad gallega de Muros (A Coruña) celebró las jornadas de cultura marinera Muros mira ao mar, con la gastronomía muy presente como protagonista. Entre los actos llevados a cabo tuvo lugar un curioso e interesante taller de cocina con algas, que […]

A lo largo de todo el día de ayer, el mercado municipal de la localidad gallega de Muros (A Coruña) celebró las jornadas de cultura marinera Muros mira ao mar, con la gastronomía muy presente como protagonista.

Entre los actos llevados a cabo tuvo lugar un curioso e interesante taller de cocina con algas, que se mantiene durante hoy sábado, en el que de la mano de miembros del aula de cocina Portomuíños, un colectivo caracterizado por la elaboración de platos innovadores,  se elaboraron recetas como una empanada de algas y berberechos, una tarta de algas con bacalao confitado o un revuelto de espaguetis y algas, entre otras.

En Galicia, las algas se han usado tradicionalmente tan solo con fines agropecuarios, bien como alimento del ganado o bien como abono para los terrenos agrícolas. Únicamente en épocas muy duras,de grandes hambrunas, se utilizaba este alimento para el consumo humano.

Nuevos usos para un producto de siempre

Pero a lo largo de los últimos años, las costumbres están cambiando y la demanda de algas se ha incrementado, especialmente para la exportación a otros países, sobre todo los orientales con hábitos de consumo muy superiores, de modo que la explotación de este recurso marino está derivando hacía otros sectores como la industria conservera y el sector de la restauración, que también ve en este producto la posibilidad de diversificar su oferta con nuevas y originales recetas.