El huevo frito con puntilla es uno de los platos preferidos en nuestro país, pero también uno de los más fáciles de hacer, ya que requiere de una cierta técnica y experiencia.
Y aprovechando que mañana viernes, 10 de octubre, se celebra el Día Mundial del Huevo —una fecha que se estableció en Viena en 1996, cuando se decidió celebrar el poder del huevo el segundo viernes de octubre de cada año— Pazo de Vilane, empresa especializada en la producción de huevos camperos, desvela cuáles son las mejores técnicas no sólo para freír un huevo con puntilla.
Claves para freír un huevo con puntilla
Huevos muy frescos. El principio básico es evitar que el aceite caliente entre en contacto con agua o humedad, por lo que debemos elegir huevos muy frescos, porque a medida que transcurren los días y envejecen acumulan más agua en su interior.
Huevos a temperatura ambiente. Una media hora antes de freír los huevos hay que sacarlos de la nevera, así evitaremos que el contraste de temperatura entre el aceite y el agua del huevo sea tan acusado.
Elegir bien la sartén y los utensilios. La sartén debe ser buena, antiadherente y, si es posible, reservarla solo para este fin. Además, debemos emplear sólo utensilios de madera o silicona para no rallarla y lavarla a mano después de haberla dejado enfriar poco a poco (no usar el chorro frío del grifo justo al terminar).También es importante comprobar que la sartén está bien seca antes de usarla (a veces las sartenes que no son de buena calidad conservan humedad en las juntas, entre el mango y la propia sartén).
El truco de la harina o la sal. Una vez nos hayamos asegurado de todo lo anterior, el truco definitivo para que no salten los huevos al freírlos, el que muchos cocineros emplean, es añadir un poquito de harina en el aceite, justo antes de echar el huevo. En vez de harina, también hay quien echa un pellizquito de sal en el aceite, también justo antes de echar el huevo. Otro truco es cascar el huevo en un bol y echar una pizquita de sal en la clara antes de echarlo en la sartén.
Y finalmente, para asegurarnos de conseguir una puntilla perfecta, hay que calentar abundante aceite de oliva virgen extra en la sartén, con generosidad, y cuando comience a humear, cascar el huevo y echarlo en el centro. Y el truco principal es no mover el huevo ni echarle aceite por encima, tan solo esperar unos 30 segundos y sacarlo.


