Las investigaciones sobre alimentación de niños, niñas y adolescentes europeos en edad escolar señalan el deterioro de la calidad de su dieta debido al aumento del consumo de cereales refinados, bollería, comida rápida y bebidas azucaradas, entre otros alimentos.
Así lo aseguran desde el grupo de investigación FoodLab de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), que en colaboración con la Agencia de Salud Pública de Cataluña ha realizado un estudio, publicado en abierto en la revista Nutrients, que profundiza en las herramientas y los desafíos para mejorar la calidad nutricional de la merienda y las dietas infantiles en general, así como la sostenibilidad alimentaria.
Claves para mejorar las dietas de los niños en edad escolar
Entre las recomendaciones del estudio destacan:
- Asegurar que la dieta incluya una amplia variedad de alimentos vegetales frescos o poco procesados, como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva, y priorizar aquellos que sean de temporada y de producción local.
- Moderar el consumo de alimentos proteicos, como el pescado, los huevos y, sobre todo, las carnes. En el caso de los lácteos, se aconseja consumirlos sin azúcares añadidos.
- Tomar menos alimentos ricos en azúcares añadidos, grasas y sal y, en particular, productos ultraprocesados, bollería, galletas, bebidas azucaradas y embutidos.
- Consumir agua siempre como bebida principal.
«Una cosa es saber qué comer, pero saber cómo hacerlo es diferente. Y es aquí donde tiene importancia la planificación, tanto de las comidas como de las compras de alimentos», explica Nadia San Onofre, añadiendo que “es importante involucrar a las niñas y niños en la cocina para facilitar la aceptación de los alimentos, incorporar hábitos saludables como adultos y referentes para los menores, y ofrecer variedad de verduras y frutas de temporada como refrigerio”, explica Nadia San Onofre, investigadora de FoodLab y profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC.


