El Congreso Internacional de Slow Food, que se celebrará en la ciudad de Chengdu, China, del 29 de septiembre hasta el 1 de octubre próximos, reunirá a un gran número de delegados de todo el mundo: en total serán más de cuatrocientos activistas alimentarios, procedentes de 90 países.

Y en esta séptima edición del Congreso, dada la naturaleza y la importancia de este momento y la atención que Slow Food está prestando a las cuestiones medioambientales, el objetivo principal de los organizadores es, precisamente, conseguir que el impacto medioambiental del propio evento disminuya. Slow Food International y Slow Food Great China están trabajando juntos para afrontar este reto.

Congreso Slow Food autosostenible

Desde 2006, Slow Food ha prestado mucha atención a las formas de reducir el impacto medioambiental de sus eventos. Por ejemplo, el Terra Madre Salone del Gusto —el evento y feria bienal más grande de esta organización internacional— está diseñado para minimizar el impacto ecológico a través de un enfoque holístico llamado Systemic Event Design (diseño de eventos sistémico).

Y, ahora que se acerca el Congreso, desde Slow Food son conscientes de que la mayor parte de la huella medioambiental que generará este evento está relacionada con las emisiones de CO2 que producirá el transporte de invitados y ponentes, procedentes de noventa países distintos, hasta China.

Por eso se ha escogido como socio el South Pole Group, que ha certificado el evento como neutro en carbono, ya que se compensarán las emisiones generadas por el congreso. El total de emisiones de CO2 que genere el evento se ha calculado utilizando una herramienta online sofisticada y manejable, que obtiene los factores de emisión de fuentes de confianza como Defra. De este modo, se intentará compensar estas emisiones tanto como sea posible.

Compensar emisiones

Las emisiones generadas por el Congreso, incluidos los vuelos de ida y vuelta a China, serán compensadas a través del proyecto Huóshui Grouped Small Hydropower, localizado en áreas subdesarrolladas de la China rural, una iniciativa que contribuye a mitigar los gases de efecto invernadero a través de la producción de energía hidroeléctrica como alternativa al consumo de combustibles fósiles.

El proyecto consta de 95 plantas de energía individuales, que utilizan la corriente de los ríos para generar electricidad limpia. Las plantas de energía hidroeléctrica están distribuidas en cuatro provincias: 67 en el Municipio de Chongqing, 9 en la Provincia de Yunnan, 13 en la Provincia de Sichuan y 6 en la Provincia de Guizhou. En estas áreas se encuentran algunas de las comunidades de China más desfavorecidas y menos desarrolladas. Además, son el hogar de diversos grupos étnicos minoritarios, cada uno con su propia cultura y sus tradiciones. Alrededor de un 80 % de los trabajadores de la compañía pertenecen a minorías étnicas. El proyecto mejora la calidad del aire local, crea oportunidades de formación y de ocupación y proporciona canales de agua que mejoran las oportunidades agrícolas.

Cambio climático

Entre los temas principales del Congreso Internacional de Slow Food se encuentra el reto del cambio climático: la agricultura y la producción alimentaria representan una de las causas principales del cambio climático, pero desde Slow Food sostienen que también pueden convertirse en una parte de la solución.

China es un país de relevancia crucial para el sistema alimentario mundial y puede desempeñar un papel decisivo en este cambio global. El Congreso Internacional reflejará la visión de la organización internacional sobre la sostenibilidad medioambiental y sobre la innovación social.

Resumen
Título
El Congreso Internacional de Slow Food será autosostenible. Foto ciudad china de Chengdu
Descripción
El objetivo principal del próximo Congreso Internacional de Slow Food es conseguir que el impacto medioambiental del propio evento disminuya.
Autor