La ciudad de Córdoba se convertirá el próximo mes de noviembre en la sede del X Encuentro Nacional de Cofradías Enogastronómicas de España, coincidiendo con la celebración del IV Simposium del salmorejo cordobés. En la presentación de este próximo encuentro, la delegada de Turismo de la Diputación de Córdoba, Rocío Soriano, destacaba la apuesta de […]

La ciudad de Córdoba se convertirá el próximo mes de noviembre en la sede del X Encuentro Nacional de Cofradías Enogastronómicas de España, coincidiendo con la celebración del IV Simposium del salmorejo cordobés.

En la presentación de este próximo encuentro, la delegada de Turismo de la Diputación de Córdoba, Rocío Soriano, destacaba la apuesta de este organismo al respaldar este evento, “que, sin duda alguna es una oportunidad de promocionar nuestros pueblos, nuestra gastronomía, nuestras denominaciones de origen y una clara apuesta por una proyección al exterior”, valoraba la diputada.

¿Qué son las cofradías gastronómicas?

Aunque algunos historiadores ubican el nacimiento de las cofradías gastronómicas tras la pax romana (s. VI d.C.), otros la sitúan a partir del siglo XII en Francia, con la creación por parte del Rey de Inglaterra Juan Sin Tierra y, a su vez, duque de Aquitania, del Jurado de Sant Emilion, entre cuyas atribuciones tenía encomendada el control y calidad de los vinos de esta región francesa.

Cordoba-Cofradias2En España, las primeras referencias históricas datan de 1503 (si bien está en continuo objeto de revisión), con una de las cofradías más antiguas conocidas, la denominada cofradía de San Sebastián, que no se formaliza hasta el año 1586, según el Libro de la Cofradía. Se localiza en Lleida y fue creada por el rector de Cirés, D. Aparicio Navarro, tras un brote epidémico de la villa de Pont de Suert. Desde entonces más de 400 cofrades se reúnen durante tres días de enero y celebran una fiesta gastronómica.

La aparición de las cofradías en los pueblos y comarcas del Pirineo catalán (Ribagorça, Pallars y Vall d’Aran) se enmarca dentro de un movimiento asociativo iniciado en el siglo XVI, encaminado a hacer frente común ante las pestes y otras adversidades.

En la actualidad

Desde entonces y hasta hoy en día, este tipo de asociaciones han mantenido una fidelidad a sus tradiciones, un homenaje al placer de degustar un producto específico de alta calidad, unido a la sociabilidad de sus miembros, evitando que se pierdan los valores y especialidades gastronómicas regionales o locales que tanto tiempo han costado mantenerse en el pasado.