El Organismo Autónomo Parques Nacionales, en colaboración con el Instituto Geológico y Minero de España ha publicado el libro ‘El parque Nacional de la Sierra de Guadarrama: Cumbres, paisajes y gente’, una obra que aúna ciencia y divulgación y que muestra el vínculo existente entre las características físicas y culturales de la Sierra de Guadarrama.

El libro El parque Nacional de la Sierra de Guadarrama: Cumbres, paisajes y gente aborda materias como la geología, la hidrología, el paisaje, la historia, la cultura, las tradiciones y los avances científicos que han tenido como telón de fondo la Sierra de Guadarrama. La publicación, ilustrada con abundantes fotografías, recoge además aspectos menos conocidos de la Sierra y da voz a los habitantes del entorno, plasmando en sus páginas el conocimiento y la tradición transmitido durante generaciones.

El libro está estructurado en diez capítulos. Los cuatro primeros describen los elementos esenciales del medio físico serrano, como las cumbres más emblemáticas: La Mujer Muerta, Siete Picos, Peñalara y La Pedriza. También destaca la presencia del agua a través de ríos, fuentes, manantiales, aguas subterráneas, y los aspectos culturales y científicos ligados a estas montañas.

Los seis restantes aúnan población y el medio físico desde enfoques diferentes. En sus páginas se reflejan las tradiciones y oficios de la zona, así como la percepción de los pobladores del medio físico que lo rodea, incluso las leyendas que han permanecido en la tradición popular.

Hasta 17 autores, todos ellos especialistas en la materia, han intervenido en la elaboración de la obra. Por un lado, destacados y reconocidos conocedores de la sierra, de sus cumbres, de su historia, de sus pobladores y, otros, que han aportado especialidades científicas y técnicas. Todos ellos han logrado una obra equilibrada, con textos de amena lectura y fácil comprensión, que recorren las principales facetas de la Sierra el Guadarrama, con imágenes que muestran sus paisajes y múltiples rincones de interés.

Cuna de la Institución Libre de Enseñanza

En las últimas décadas del siglo XIX un reducido y selecto grupo de científicos e intelectuales, impulsados por un espíritu de exploración y de investigación desarrolló los primeros estudios cartográficos, geológicos, botánicos y faunísticos sobre la Sierra de Guadarrama. Esta corriente de interés científico confluyó con la aparición, en 1876, de un movimiento de renovación pedagógica que impulsó el conocimiento y amor por la Sierra: la Institución Libre de Enseñanza.

A principios del siglo XX surgen las primeras sociedades deportivas y montañeras como la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, el primer organismo que pidió, ya en los años 20, la declaración de Parque Nacional. Pero no sería hasta la década de 1930 cuando comenzaría la protección de la Sierra con la implantación, por ejemplo, de la figura de Sitio Natural de Interés Nacional (Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, Pedriza de Manzanares y Pinar de la Acebeda).

Posteriormente algunas de estas áreas protegidas fueron reclasificadas y surgieron otras nuevas figuras de protección, nacionales y comunitarias, que exceden los límites del Parque. Finalmente, el 25 de junio de 2013, el Congreso de los Diputados aprueba la Ley de declaración del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

El hombre y la sierra

En la época del Imperio Romano, Segovia y Toledo estaban unidas por una calzada que pasaba por el Puerto La Fuenfría. En esta zona su trazado coincide con ‘el camino viejo a Segovia’, que sube al Puerto, en su vertiente madrileña, faldeando a media ladera. El empedrado que pasa por el Puente de Enmedio fue construido en el siglo XVIII y se corresponde con una vía pecuaria denominada ‘Cañada de la Fuenfría’. Dentro del Parque Nacional están catalogadas varias vías pecuarias. Las cañadas reales eran utilizadas por los rebaños trashumantes para desplazarse, según la época del año, en busca de las frescas praderas de montaña o de los pastos de las dehesas y valles templados

El mayor apogeo se vivió durante el reinado de los Reyes Católicos, cuando millones de merinas, de excelente lana para comercializar, transitaban al amparo del Honrado Concejo de la Mesta (1273-1836). En la actualidad predomina el ganado vacuno para la producción de carne. La mayoría de las vacas nodrizas son de raza Avileña Negra-Ibérica y en algunos casos se cruzan con Charolais y Limousine, que tienen mayor aptitud cárnica.

La explotación forestal de los pinares de la Sierra de Guadarrama ha sido uno de los aprovechamientos tradicionales más importantes. Sin embargo, desde hace años, la mayoría de las masas boscosas del Parque Nacional tienen asignada la función de conservación de la biodiversidad y el paisaje, la protección del suelo, el control hidrológico y el recreo, continuando la explotación forestal en la zona periférica de protección. Merece mencionarse el caso del Pinar de Valsaín, ejemplo emblemático de aprovechamiento sostenible y de conservación de la naturaleza, del que la parte perteneciente a la Zona Periférica de Protección (ZPP), posee un régimen jurídico especial, a raíz de la declaración del Parque, que en la práctica la equipara a este.

Resumen
Cumbres, paisaje y gente en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama
Título
Cumbres, paisaje y gente en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama
Descripción
El libro El parque Nacional de la Sierra de Guadarrama: Cumbres, paisajes y gente aborda materias como la geología, la hidrología, el paisaje, la historia, la cultura, las tradiciones y los avances científicos que han tenido como telón de fondo la Sierra de Guadarrama.
Autor