En el mundo cada vez más inestable de la agricultura, muchos factores, desde las condiciones climáticas volátiles, a las plagas y enfermedades, pasando por el aumento de los costos operativos representan una amenaza para los cultivos y el ganado. El tiempo es esencial cuando se trata de lidiar y erradicar muchos de estos problemas antes de que se extiendan o empeoren.

Según la publicación especializada Olive Oil Times, muchos agricultores australianos están recurriendo a los aviones no tripulados agrícolas —drones— como un eficaz medio de reducir tiempos y costes a la hora de controlar sus rebaños y campos, incluido el olivar.

El mercado de drones agrícolas puede que nos resulte relativamente desconocido, pero el hecho de que su valor se haya cuadruplicado desde 2012, indica que es muy probable que esta idea cambie muy pronto. Los expertos aseguran que este mercado —con un valor de 673 millones de dólares en 2015— será superior a los 2.900 millones de dólares en los próximos cuatro años.

Drones, más ventajas menos costes

Este tipo de tecnología, originalmente utiliza exclusivamente por los militares ha encontrado ahora un nicho en el desarrollo de aviones agrícolas o vehículos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicles), lo que permite a los agricultores planificar mejor sus estrategias de siembra y rotación de cultivos, proporcionando unos excelentes informes sobre la marcha del día a día en sus campos y en el suelo, así como datos sobre el riego e, incluso, sobre cualquier riesgo de plagas.

Mediante la utilización de sensores avanzados y mecanismos con una alta capacidad para tomar imágenes aéreas, los drones agrícolas pueden proporcionar una detección temprana con imágenes multiespectrales, descubriendo síntomas de enfermedades en las plantas que no son visibles a simple vista. Y es que los aviones no tripulados operan a través de un piloto automático y mediante el uso de GPS para orientarse en el aire, aparte de estar equipados con cámaras de infrarrojos que toman imágenes dirigiendo una longitud de onda de luz a una planta. Esto, a su vez, refleja de vuelta una cierta cantidad de luz que ofrece información sobre la salud de la planta.

Además, muchos aviones no tripulados pueden ser programados para ejecutar una trayectoria de vuelo en particular sin tener que ser dirigidos por control remoto. Si a esto añadimos que los drones realizan todas estas funciones a una escasa fracción del precio de contratación de un helicóptero o un avión tripulado, el atractivo de utilizar esta opción aumenta claramente.

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Drones para reducir tiempos y costes en el olivar
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Muchos agricultores australianos están recurriendo a los drones como un eficaz medio de reducir tiempos y costes a la hora de controlar sus rebaños y campos, incluido el olivar.
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