El Observatorio de Precios de los Alimentos ha realizado un estudio descriptivo sobre la “Cadena de valor y formación de precios del gallo”, una de las especies más apreciadas por el consumidorespañol en el mercado del pescado fresco. Según este informe, el gallo se localiza principalmente desde el Atlántico Norte hasta las costas del Sahara […]

El Observatorio de Precios de los Alimentos ha realizado un estudio descriptivo sobre la “Cadena de valor y formación de precios del gallo”, una de las especies más apreciadas por el consumidor
español en el mercado del pescado fresco.

Según este informe, el gallo se localiza principalmente desde el Atlántico Norte hasta las costas del Sahara occidental, así como en el caladero Mediterráneo, concentrándose la descarga en su mayor parte en los puertos de Galicia. La pesca extractiva de este producto presenta en general una estacionalidad baja, aunque su presencia en el mercado es más irregular que otros pescados blancos.

El estudio concluye también que la mayor parte de las compras de pescado en lonja son realizadas por mayoristas en origen, ya que el producto requiere de un conocimiento experto para valorar la calidad del mismo y establecer así su precio.

Cada día hay menos pescaderías

En este sentido, la presencia de detallistas en la cadena es cada vez menor, debido a que las plataformas de distribución y grandes cadenas de distribución están ampliando la cuota de mercado y también a la falta de relevo generacional en negocios eminentemente familiares, como las pescaderías.

Más caro el de filete que el de ración

Es también destacable la considerable diferencia de precios en función del tamaño del gallo, donde los llamados gallos de filete (de hasta 1 kg de peso) llegan a doblar el precio por kg de los gallos de ración (aproximadamente 250-300 gramos).