Nunca mejor dicho, porque de lo que se trata es precisamente de preparar un pudin único y exclusivo para cada casa, utilizando como ingredientes base precisamente esos restos de bollería y repostería que inevitablemente se van acumulando en el armario de un día a otro hasta quedar sueltos y secos, pero nadie se decide a […]

Nunca mejor dicho, porque de lo que se trata es precisamente de preparar un pudin único y exclusivo para cada casa, utilizando como ingredientes base precisamente esos restos de bollería y repostería que inevitablemente se van acumulando en el armario de un día a otro hasta quedar sueltos y secos, pero nadie se decide a tirar.

Magdalenas, medianoches, suizos, bizcochos, galletas… Se cortan todas las piezas en pequeños trozos y se introducen en la batidora, junto con un vaso de leche, 4 huevos, un poco de canela y algún fruto seco tipo avellanas, piñones o nueces.

Se bate todo bien, hasta que forme una masa homogénea y con un cierto cuerpo. Con un poco de mantequilla o margarina se engrasa previamente un molde típico de plum cake, rellenándolo después con la masa. Lo cubrimos con papel de aluminio y lo ponemos al baño maría en una olla con agua hasta la mitad del molde. Tapamos la olla y dejamos hervir durante un cuarto de hora.

Ahora solo queda dejarlo enfriar, sacarlo del molde y pasarlo a la mesa. Es el pudin de la casa.

Ingredientes: restos de bollería y repostería, un vaso de leche, 4 huevos, canela, futos secos.