Los aficionados franceses a la cerveza, así como los productores y el sector hostelero y de distribución en general se encuentran seriamente preocupados por el reciente incremento de un 160% en los impuestos aplicables a las cervezas, aprobado recientemente por la Asamblea Nacional a propuesta del Gobierno francés. Según informa Le Monde, este ‘violento aumento’, […]

Los aficionados franceses a la cerveza, así como los productores y el sector hostelero y de distribución en general se encuentran seriamente preocupados por el reciente incremento de un 160% en los impuestos aplicables a las cervezas, aprobado recientemente por la Asamblea Nacional a propuesta del Gobierno francés.

Según informa Le Monde, este ‘violento aumento’, que recibió luz verde el pasado 25 de noviembre, se justifica oficialmente en base al artículo 23 de la ley de financiación de la seguridad social, con una buena parte de la oposición en contra, argumentando que la medida “podría matar a la industria cervecera y los pequeños bares y cafés de barrio”.

En un reciente artículo, el mismo periódico recuerda la obra del escritor francés Philippe Delerm El primer sorbo de cerveza y otros pequeños placeres (Gallimard, 1997), en la que el autor describe la inigualable sensación de frescura y suspensión del tiempo que acompaña al sencillo placer de beber una cerveza. Le Monde plantea si “por desgracia, lo que pronto sentiremos es la amargura de vivir el último sorbo de cerveza”.

De 25 a 45 céntimos por botella

Francia-cerveza2Los profesionales y aficionados también se pronuncian en contra. En un artículo de The New York Times–Paris Journal, Simon Thillou, promotor de minicervecerías, expresa también su asombro ante el hecho de que el impuesto vaya a ser aplicable únicamente a las cervezas: “El aumento de un 160% es brutal, de 25 a 45 céntimos por botella ¿quién va a pagar este precio?”; además, puntualiza “Estoy verdaderamente sorprendido de que la cerveza es el único objetivo de esta subida y de que otros productores de alcohol no se verán afectados por ella”.

Las quejas sobre el aumento de impuestos vienen no sólo de los clientes, sino también de los cerveceros y de la industria alimentaria general, asegurando que los argumentos sobre salud pública que esgrime el Gobierno son una excusa para dejar fuera de juego a la cerveza, en lugar de dividir el ‘castigo’ fiscal entre todas las bebidas alcohólicas.

La oposición, también en contra

Francia-cerveza3“Si queremos mantener las industrias y sectores económicos, no podemos hacer lo primero que se nos ocurra,” afirma Bernard Gérard, un político de centro-derecha de la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento. “Aumentar los impuestos en un 160 por ciento me parece totalmente irrazonable”.

Tras la promesa de reducir el déficit de Francia, el nuevo gobierno socialista ha propuesto un plan que prevé la recaudación de 23.000 millones de euros en nuevos impuestos. Con el aumento en el impuesto de la cerveza se espera generar una recaudación adicional de alrededor de 480 millones de euros.

Nuevos impuestos al tabaco y bebidas energéticas

El presupuesto de seguridad social, que actualmente se encuentra en sus últimas etapas del proceso legislativo, incluye también impuestos más duros sobre el tabaco y algunas nuevas tasas sobre bebidas energéticas.

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